Respirar y pensar.

Nadie posee el don divino en lo material, solo se consigue en lo espiritual, pero comprenderlo es lo difícil.

La vida material tiene un techo del que nunca podrás pasar, es la frustración de un desgaste sobre algo que nunca será de tu propiedad; la vida espiritual es lo infinito.
Estamos distraídos creyendo crear una mejor vida, que ya fue creada por otros, y que han obtenido los mismos resultados conocidos.
Las enseñanzas recibidas son para forman individuos que van a hacer lo mismo que otros dejarán de hacer. Como un fusible ocupamos el lugar que otro deja. Cambian las tecnologías, pero no el método programado de actuar.

La necesidad de una religión es lo que más conflicto nos ha creado, somos fieles aceptando algo bajo un fanatismo temeroso y nos golpeamos el pecho diciendo, “Yo creo en Dios”, pero ni idea tenemos y nos enojamos con alguien que piense diferente.
Nos encanta lo desconocido, lo sobrenatural, y el ego siempre dice comprender aquello que no comprende con claridad; necesitamos saber porque sentimos que algo tiene que haber, nos sentimos huérfanos de espíritu y no logramos hacer propio el mensaje de los Maestros porque nos cuesta ver el beneficio divino.
Hoy sabemos lo que nos han contado y qué debemos hacer, pero seguimos esclavos de la necesidad material para la supervivencia.

Las enseñanzas de los Maestros están dirigidas a conocerse uno mismo, a tu espíritu, no tu estómago, ni tu bolsillo; el alimento es espiritual; el espíritu es la energía que sana tu hambre, tu carencia y tu enfermedad.

Si observamos un árbol, nosotros le damos utilidad de acuerdo con el beneficio que nos aporta: sombra, leña, madera, ornamento y frutos.
Perdemos de vista el equilibrio espiritual del elemento árbol, cuando le buscamos un beneficio a nuestras necesidades materiales.
Imagina una ola sin el océano, o una hoja sin el árbol, ¿puedes?, no puedes, así como la ola existe gracias al océano y la hoja existe gracias al árbol, el espíritu existe gracias a esa energía universal que poseemos, somos parte inherente porque estamos en su mente.
La niebla impide ver todo lo que se encuentra dentro de ella.
Estamos tan inmersos, tan impregnados, tan involucrados a esta forma de vivir, que nos es difícil experimentar una forma superior de vida. Vivimos llenos de pecado y culpa, de juicios y ambiciones, de poder y egoísmo.
Algunos quieren ser espirituales porque creen que así adquieren ciertos dones, y entonces podrán satisfacer sus necesidades materiales; pero eso no sucede así, cuando uno es espiritual no hay necesidades.
Nuestra mente está limitada a lo terrenal, fuera del paraíso; eso nos impide conectarnos a lo infinito, a esa experiencia superior, al Reino, a Dios; porque la vida material y la vida espiritual son incompatibles.

Respiramos sin esfuerzo y sin necesidad de pensar en hacerlo; pero podemos respirar a consciencia y hacerlo mucho más benéfico a nuestro equilibrio; nos hacemos testigos de la respiración al observarla.
Sucede igual con la mente, ella piensa sin esfuerzo y sin la necesidad de estar atentos; pero podemos pensar con consciencia y hacerlo más benéfico a nuestro crecimiento; nos hacemos testigos del pensamiento al ser el observador de la mente.

Respirar y pensar deben, por sobre todas las cosas, estar bajo el ojo observador de nuestra consciencia. La consciencia es el canal inteligente que une el corazón con la mente para despertar la esencia del alma.

La consciencia es la facultad que nos hace diferentes a todas las especies; es dirigir la atención con intención, y cuanta más atención prestemos en cada uno de nuestros actos, despertamos otra dimensión de existencia.
El fanatismo, la bulla y los excesos no son compatibles con la grandeza. Si quieres ser un Maestro, debes hablar y actuar como uno.
Un Maestro no necesita que alguien lo defienda, ni que andemos peleando para convencer del beneficio de su mensaje, solo quiere que pensemos, hablemos y actuemos como él, que seamos su boca.
El espíritu es la energía que va a sanar tu hambre, tu carencia y tu enfermedad.
Respira y piensa con consciencia espiritual.

Estamos sobre el paraíso y no lo podemos ver.
Alfredo Zerbino
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Cuando el alma se manifiesta, tus ojos se llenan de lágrimas

Cuando tus ojos se llenen de lágrimas y mojen tus mejillas.

Cuando tus ojos se llenen de lágrimas por el desborde de tu emoción contenida.

Cuando tus ojos se llenen de lágrimas por la emoción de la palabra amorosa.

Cuando tus ojos se llenen de lágrimas por el gesto emotivo del otro.

Cuando tus ojos se llenen de lágrimas por el afecto en una caricia.

Cuando tus ojos se llenen de lágrimas y la congoja sacuda tu pecho.

Cuando tus ojos se llenen de lágrimas y el dolor placentero estremezca tu cuerpo.

Cuando tus ojos se llenen de lágrimas…

Déjalas que corran sin ser contenidas.

Lágrimas que van a encender la luz de tu alma dormida.

Cuando tus ojos se llenen de lágrimas, estarás liberando tu pasado.

Cuando tus ojos se llenen de lágrimas, estarás amando la vida.

Es un poema que nos guía de regreso al origen donde, al estremecernos, despertamos la energía del alma.

Estamos sobre el paraíso y no lo podemos ver.

Alfredo Zerbino

Deja de mirar hacia atrás.

Todo lo que creemos saber…, no es la realidad, tan solo es una frecuencia de energía en nuestro cerebro. La mente, con la que nos identificamos para sentir estar vivos, solo es un registro de memorias, es tan irreal como un libro donde solo hay texto; solo es información de algo pasado que ya no existe. Y el secreto está en cómo la utilicemos para nuestro beneficio.

La consciencia de ser el observador, de ser el testigo consciente de esa mente distraída con recuerdos del pasado que nos proyecta al futuro, esa consciencia nos abre un camino a una consciencia superior. Esta no se estudia, no está en los libros, no se enseña; ella es nuestra herencia de lo divino.

Somos los que le damos existencia a las cosas cuando le ponemos una etiqueta, antes de eso, sin un nombre, nada existía.

Sin consciencia, la mente actúa dentro de un caos de memorias que vamos acomodando de acuerdo a las necesidades; apegos que nos condena a volver a revivir el pasado una y otra vez sin resolver.

Cuanto más elevamos nuestra consciencia, muchas etiquetas que creíamos reales dejarán de ser, y otras nuevas surgirán. Al subir el plano a una consciencia superior, el observador también lo hará y la mente lo acompaña a otra realidad diferente. En la medida que mantengamos nuestra consciencia más horas del día en el presente, creamos un orden mental distinto.

Ordenamos la mente al estar más conscientes cada hora del día, ¿por qué?, porque el observador aprende a elegir cómo pensar para obtener un mejor resultado; dejamos de identificarnos con un pasado. Sin nuestra atención consciente, el pasado es la condena a repetir en el futuro.

Cuanto más presencia del observador consciente, más real es nuestro entorno y mejor será el futuro.

Si pones tu mano sobre el arado, solo debes observar que avanzas; deja de mirar hacia atrás, o ver cuánto te falta, solo avanza.

Seguir a un Maestro requiere pensar, hablar y actuar como uno.

La evolución espiritual se da cuando nos desapegamos de eso que nos atrapa y llamamos progreso.

Solo observamos la experiencia vivida como referencia para así dejar de repetir los recuerdos como autómatas.

Para seguir el camino que nos dejó Jesús, debemos hacer un desapego de las etiquetas a las que nos aferramos como indispensables, porque están atiborradas de impurezas con memorias de dogmas, sentimientos, necesidades y religiones que nos hace difícil el camino; desapego purificador, para con consciencia permitir explorar nuestra realidad interior; en el corazón se encuentra nuestra verdad.

Deja de mirar hacia atrás, y observa con consciencia.

Estamos sobre el paraíso y no lo podemos ver.

Alfredo Zerbino

Qué te hace pensar que hay una élite que vela por tu bienestar.

9dde0f62ce65e07aa70644a825933317Qué te hace pensar que hay una élite que vela por tu bienestar; por el bienestar de la humanidad. Una vacuna milagrosa.
Qué te hace pensar que vas a volver a estar como antes.
Qué te hace pensar que estabas bien antes de esto.
Piensa un poco. ¿Qué es lo que estaba bien?, ¿Quién vela por tu bienestar?, ¿Qué estás esperando que ocurra? Siete mil millones de personas se olvidaron de pensar, porque hay alguien que lo hace por ellos, que se manifiestan como amigables, confiables e interesados en TÚ bienestar. Nunca en ningún territorio del planeta ha sucedido eso; alcanza con observar el lado Sur del Planeta; alcanza con ver la historia de la humanidad.
Hay personas que dudan, pero tienen vergüenza de manifestarse por ser vistos como irresponsables.
Qué debemos ser precavidos y cuidarnos, sí, claro que sí; eso no es lo que estoy pensando.
Toda esta pandemia, para muchos es como un extraño juego de temor y fantasía; para otros son presagios de terror y muerte; otros dudan y ven una cortina que nos oculta los intereses de los grandes manipuladores de los seres humanos.
Resulta poco creíble que de repente un virus tenga en jaque a los científicos en el siglo 21. El ser humano vive dentro de un caldo de millones de distintos virus, y su organismo está en una permanente actividad combativa por su salud con éxito. Justo éste es la figura que nos hace encerrar.
Justo en un momento de sincronicidad con varios acontecimientos que están sucediendo en sociedad, tierra y universo.
No está al alcance del ser común lograr la información que otros tienen y ocultan, pero sí está al alcance intentar sacar provecho personal llevando a cabo una vida de reconciliación con uno mismo, con la familia, con la salud mental, la paz, el amor y con la naturaleza que está cambiando; no desperdiciemos el tiempo esperando que alguien de este mundo nos bendiga, porque eso no sucederá; busca en ti mismo a la mejor persona, para cuando vuelvas, tengas la mejor llave para abrir la puerta a una nueva vida, dejando de lado todo lo malo que antes tenías para ver con claridad en que mundo vivimos.
Es hora de pensar por nuestra cuenta, y no ceder nuestro momento en esta vida a los intereses de unos pocos.
Estamos sobre el paraíso y no lo podemos ver aún.
Alfredo Zerbino

Respira, un nuevo mundo se avecina.

1La mente en automático nos controla, no permitas que tu día sea una rutina.
Respira… Inhala y exhala.
No olvides hacerlo consciente cada momento del día.
Respira tu mundo, la aventura, un amanecer, las bellezas de la naturaleza, respira tu familia, el camino, tu silencio, respira tu salud, tu luz, tu energía, respira tu alegría, tu locura, tu descanso, respira tu arte, tu creación, tu día.
Sí, cuando respirar está bajo nuestro control, tenemos una conexión con el Universo; el aire que entra en el cuerpo es energía, es luz, es sanador.
Una vez que relajamos el cuerpo con la respiración, podemos comenzar a observar los pensamientos para ordenarlos; así entonces manejar nuestras emociones y sentimientos, y tener un real libre albedrío.
Olvidemos la presión que nos genera la imagen irreal que hemos dado, para comenzar a ser la consciencia de nuestros propios resultados.
Disfrutemos esa consciencia de estar vivos, como cuando suspiramos al estremecernos por algo divino. El suspiro alivia, es relajante, es inspirar el espíritu.
Cuando los pensamientos nos afectan, tomemos el control sobre ellos con la respiración.
El control te pertenece, eres el creador y dueño absoluto de tus resultados; nadie más que tú está dentro de ti.
¿Hay influencias externas?, sí, claro que las hay, pero es uno mismo el que va a permitir para decidir si queremos estar bien o mal.
Nada externo nos debe condicionar a estar mal, cuando en nuestro interior hemos aprendido como estar.
Debemos impedir que nuestra vida sea una rutina de hábitos y costumbres con la presencia de nuestra respiración consciente.
Respiremos, relajémonos y disfrutemos el día; consciencia de estar vivos.
Respira tu mundo, la aventura, un amanecer, las bellezas de la naturaleza, respira tu familia, el camino, tu silencio, respira tu salud, tu luz, tu energía, respira tu alegría, tu locura, tu descanso, respira tu arte, tu creación, tu día.
Estamos sobre el paraíso  y no lo vemos.
Alfredo Zerbino

Grandes religiones.

035d1ec62c837963bd24d1c3ec0bdd30Hay muchas religiones creadas por los seguidores de Grandes Maestros hace ya muchos siglos. Seres espirituales con el conocimiento divino enseñaron un camino a recorrer.
Caminos diferentes pero con el mismo destino, donde lograríamos la iluminación y ascender al paraíso.
Los Maestros dejan sus enseñanzas, y los seguidores crean la religión de acuerdo a su entendimiento, y conveniencia.
Nos hemos ocupado de distorsionar el mensaje, dejando de ese modo a que la humanidad actúe de forma irresponsable haciendo del planeta un gran comercio con todo tipo de intereses.
Durante siglos hemos vivido y visto situaciones de fanatismos, pero en vez de buscar una superación individual, nos adaptamos; fracasamos en nuestro crecimiento espiritual quedando con una mente temerosa y atormentada, y un cuerpo necesitado de estímulos para lograr ser feliz.
Hinduismo, Judaísmo, Islamismo, Catolicismo, Budismo, Cristianismo y otras, no han hecho eco del mensaje primordial recibido, ajustándose a una interpretación de las escrituras, destruyendo de ese modo la creación con el fanatismo y la ambición de conquista, manipulando a las sociedades con el temor y el horror del castigo divino.
Hemos, todos por igual, permanecido muertos dentro de un cuerpo que se siente vivo. No hay forma de conocer lo divino desconociendo nuestra propia divinidad.
¿Qué religión tenemos?, eso poca importancia tiene, somos todos iguales; el camino es uno y está adentro.
Crecer, comprender, despertar o iluminarse, no es colectivo; no es tan sencillo; no es solo: me porto bien y voy al cielo.
Es tiempo de creer que todo lo que necesitamos saber lo tenemos incorporado para ser despertado; nuestra divinidad espiritual.
No somos pecadores, ni fracasados, ni débiles; eso nos sirve para discernir con la experiencia; ser Maestro tan solo pensando, hablando y actuando como uno; tenemos toda la información para comenzar el camino, pero debemos abrir los ojos.
Creer, solo es crear algo de acuerdo a nuestro desarrollo mental, lleno de limitaciones frente a algo que es totalmente ilimitado. No es solo creer, es tener fe, no en algo, sino en uno mismo para poder conocer la verdad primordial.
Si es posible, intenta volver a ser niño para liberarte de tantos conflictos, y así ser inocente y humilde, sin vergüenzas, como niños.
Un verdadero Maestro te puede indicar el camino y la puerta abierta, pero eres tú el que debe recorrerlo y pasar. Nadie lo hará por ti, solo tú en resonancia con la esencia.
Yo como Cristiano camino con sus frases:
_Quien quiera ser el primero, ha de servir a todos los que están por detrás.
_Hagan con otros lo mismo que yo hice con ustedes.
A veces es más fácil ayudar y sentir que otros nos necesitan, pero no tan fácil es sentir que necesitamos de ellos.
El pobre cuando te recibe, te dará lo mejor que tiene, la mejor comida y su mejor lugar para que descanses. Su generosidad te va a incomodar por creer tú que tienes más que ellos.
No tenemos nada, por eso siempre intento pensar, hablar y actuar como Jesús lo hizo.
Estamos sobre el paraíso y no lo podemos ver.
Alfredo Zerbino

¿Cuál es el temor?

fractale6Si alguien ha de vivir, alguien ha de morir.
Si un león ha de vivir, una gacela ha de morir.
Si un hormiguero ha de vivir, unos arbustos han de morir.
Si un virus ha de vivir, otros seres han de morir.
Si una mantis a de vivir, otros insectos han de morir.
Si un tiburón ha de vivir, una foca ha de morir.
Pero si el ser humano ha de vivir, hoy el setenta porciento de los seres del planeta han sucumbido ante su presencia, y algunos se han extinguido; somos como un virus que destruye a su hospedador.
Pensemos, ¿quién ha padecido más temor por la existencia de un depredador?
Si hoy todos los insectos de la superficie del planeta desaparecieran, la vida en la tierra estaría condenada a unos meses. Cuando el equilibrio de la creación pierde una de sus parte, se destruye el ciclo.
Si por un momento tuviéramos consciencia que hemos estado durante muchos años cavando nuestra propia tumba, por nuestra irresponsable forma de actuar, deberíamos con consciencia de forma individual, y no colectiva, qué cambios debemos realizar en nuestra atormentada mente, para no seguir haciendo lo mismo.
¿Nuestra soberbia nos da derecho a destruir aquello que no encontramos útil a nuestro propósito?; eso demuestra nuestra estupidez humana en la que hemos caído.
Si nos sentimos tan evolucionados como especie, deberíamos tener la sabiduría de cuidar el lugar donde vivimos, respetando, protegiendo y preservando a todas las demás especies que son la base que sostiene la pirámide.
No podemos esperar a que un ser más primitivo se ocupe de nuestra supervivencia, por el contrario, el ser humano se debe de preocupar por el equilibrio y supervivencia de todas las especies en la naturaleza. Tenemos la obligación evolutiva de preservar la biodiversidad equilibrada en la tierra.
A esto hemos llegado por ser irrespetuosos, negligentes y soberbios, al descuidar, subestimar e ignorar al creador de todo, el Dios que cada uno lleva.
Hemos recibido, recreado y transmitido una educación tan absurda frente a lo predicado por los grandes sabios y Maestros de la historia, que deberíamos avergonzarnos realmente por nuestra inmadurez y comportamiento menos que primitivo. Son muchos los que siguen sosteniendo esta educación como la correcta para sus hijos.
Hoy estamos enclaustrados por nuestro propia negligencia de haber subestimado, y roto el equilibrio dado por nuestro creador, y actuado de forma irresponsable. Todo tiene un por qué, y esto que vivimos es el por qué; aún, y con cierta ventaja que nos está dando nuestro Señor, podemos y tenemos la oportunidad de remediar y hacer las cosas Cristianamente correctas.
Jesús dijo lo que dijo, y nunca dijo que con un poquito que hagamos era suficiente; debemos hacerlo todo bien, a consciencia, con el corazón, y con la humildad de no sentirnos superiores a nada ni a nadie, para que cada uno salga de su celda y encuentre el propósito divino por el que vino.
Hay cizaña junto al trigo, pero el momento de la ciega está delante de nuestros ojos para separar lo falso de lo verdadero.
Dijo: “Quizás piensen los hombres que he venido a traer paz al mundo; por lo contrario, he traído disensiones entre ellos: fuego, espada y guerra; cinco estarán en casa, dos contra tres y tres contra dos; el padre contra el hijo, y el hijo contra el padre. Y todos se encontrarán en soledad.”
Hoy estamos en soledad, reflexionemos, ¿cuál es el temor?, ¿el virus o nosotros?
Estamos sobre el paraíso y muy pocos pueden verlo.
Alfredo Zerbino

¿Verdad que no?

e4c5136eeb08c0aeaaafd2d84258eda8La tecnología y la ciencia han evolucionado en los últimos cien años de una forma vertiginosa, como nunca en la historia de la humanidad. Ahora, ¿esa evolución ha logrado una humanidad más feliz?, ¿el ser humano es más alegre con todas estas comodidades? Nada de eso ha sucedido, la humanidad sigue viviendo en un aire deprimido buscando estímulos de felicidad en las ofertas, busca comprar esa alegría en las tecnologías. No solo el ser humano no es más feliz, sino que el costo de la vida del planeta en todas sus especies ha sido desbastador. Hemos hecho un basurero de la naturaleza tanto física como emocional.
Cuando niños éramos felices todo el día y de vez en cuando algo nos ponía tristes. Ahora de adultos somos infelices todo el día y buscamos algo que nos haga feliz. Hemos perdido la capacidad de generar nuestra felicidad interior para pasar a comprarla.
Vivimos con el temor a que nos sucedan cosas como enfermar, no tener, ser asaltados, perder eso que tanto queremos, que los alimentos escaseen, que nos dejen, el abandono, la carencia y la inmundicia; le tememos a todo lo que guardamos en la mente y caminamos a tientas para no tropezar con un asunto. Vivimos evitando eso, e intentamos encontrar un poco de alegría y felicidad, un poco de paz y tranquilidad.
Por falta de práctica hemos olvidado la capacidad para ser felices, y por falta de sentido común, no reconocemos que lo que sucede fuera nuestro no podemos cambiarlo. Debemos tener la sabiduría de comprender que los cambios que sí podemos hacer son internos, es ahí donde se elabora el pensamiento consciente que nos trae emociones de felicidad y alegría. Lo de afuera es como es, y uno mismo es el que no debe permitir que nos afecte.
Cuando luchamos contra algo, es porque tenemos ese conflicto dentro nuestro; afuera está el estímulo, dentro está el conflicto. Primero debemos suavizar esa reacción interior, desmenuzarla, darle su justo valor como lo que es; solo es un estímulo que impacta en el temor guardado. Apliquemos el antídoto siendo conscientes y no permitamos que la mente inconsciente se ocupe.
Debemos generar nuestro espacio donde no hayan energías de temor, ansiedad, anhelo y deseo incontrolado, para lograr así una vida más amigable con nuestra naturaleza de origen divino y con la madre tierra.
¿Somos más felices con todo el avance tecnológico?, ¿verdad que no? Comienza por arreglar tu casa interior, luego sigue por la de tus queridos; en paz, sin conflictos, ya que esa energía, está comprobado, solo destruye y nada repara.
Eres tu propio adversario, cambia eso.
Gracias.
Estamos sobre el paraíso y no lo podemos  ver.
Alfredo Zerbino

Somos la cura del mal.

a3bdd4904f22a3067c35506471ddbabcEn estos momentos en el que vive la humanidad, más que nunca necesitamos un momento de reflexión y comprender lo que está sucediendo.
Estamos habituados a que las epidemias son transmitidas por vectores como el mosquito o ratones y ratas, y cuando esto sucede tomamos las precauciones para controlar su expansión. En este caso el vector de contagio es el ser humano; somos los portadores y multiplicadores de una enfermedad desconocida y que nos hace mucho daño. Esto nos lleva a tomar distancia unos de otros para evitar contagiar y ser contagiados.
Por primera vez la humanidad está viviendo un momento de mucha consciencia y no a la deriva como lo veníamos haciendo, totalmente entregados a una vida banal y llena de frivolidades.
Hay consciencia de este presente, del ahora, que nos daña con una presencia amenazante para uno y nuestros queridos. Estamos inquietos, nerviosos e incluso agresivos; pero eso no soluciona nada, por el contrario, nos hace daño vivir con negatividad, nuestras defensas corporales se debilitan ante tanta energía ácida. Nada de eso hará que el mal desaparezca, pero podemos aprovechar la situación aceptando lo que sucede para tomar el control sobre nuestros sentimientos.
Sin duda que no todos van a vivir su cuarentena de igual forma, ya que hay sectores que su sustento familiar depende de una actividad diaria, situación que debe ser resuelta con sumo cuidado por el gobierno de turno, y con el apoyo moral e incondicional de todo el aparto político de oposición. En estas situaciones donde depende la vida de un ser, nadie, pero nadie puede hacer leña del árbol caído, y sí brindar total apoyo en unidad sólida como un bloque, para entre todos ayudar al que lo necesita más, controlar la expansión y luego eliminar este mal.
Estamos acostumbrados a las películas de catástrofes, donde siempre hay un final feliz; hoy estamos viviendo la catástrofe, y el final feliz lo logra el héroe; ese héroe debemos de ser todos nosotros unidos, cada uno de nosotros debemos aportar con consciencia nuestro grano de arena.
El mal no es el corona virus, hoy el mal es como procedamos cada uno de nosotros. Consciencia, presencia, unidad y amor para elevar nuestras energías y aumentar nuestra inmunidad.
Que la energía de su Dios los acompañe y dé fuerzas.
Al que no comprende les sugiero que aprovechen su tiempo a la meditación y no tanto a enviar tonterías en los medios; notarán una diferencia.
Estamos sobre el paraíso y no lo podemos ver. Debemos aprovechar las crisis para sacar lo mejor de nosotros y ser buenas y mejores personas. Entonces reconoceremos un paraíso.
Alfredo Zerbino

Ama tu vida.

mindfulness-bonsai-sur-rocher-dans-leauVivir es una oportunidad, no dejes que se te pase sin saber a qué has venido.
¿A qué has venido?
A recuperar tu divinidad, la que el ser humano perdió cuando dudó de sí mismo y creyó en todo lo que sus sentidos percibían, medido, evaluado y graduado por la mente. Transformando la pureza de la unidad en múltiples formas, causadas por la duda y el temor; múltiples formas de lo bueno y malo, lindo y feo, felicidad y tristeza.
La divinidad fue perdida al jugar con el placer que nos da la mente egótica que busca ser más bella, que busca ser más rica, que busca estar más arriba, que cree que solo el conocimiento le da más poder.
Todo se pierde cuando buscamos más de lo que ya tenemos; cuando necesitamos y queremos sin medida; cuando nos levantamos un muro; cuando estamos pendientes de la hora; cuando dejamos de ser seres humanos para transformarnos en actos humanos; cuando esperamos recibir sin haber dado nada.
Vivir sucede sin esfuerzo, pero las dificultades comienzan cuando nos esforzamos en cambiar lo que es, buscando superar lo que ya tenemos.
Las flores crecen y son bellas sin ningún esfuerzo, al igual que los árboles dan frutos, el agua en la lluvia, un pájaro y su canto; todo sin esfuerzo fluye con su propia sabiduría; sin ansiedad, prisa o temor.
Sin embargo el ser humano lucha por ser más hermoso, por tener más conocimientos, por vivir más, por tener más poder y controlar el canto de la vida en una jaula; porque teme no tener.
Esa lucha corrompe la naturaleza de lo que ya es, porque ignoramos su equilibrio divino y al querer cambiarlo la destruimos.
Al ego le atormenta la carencia; es su propia competencia, deseo y ambición lo que destruye el equilibrio y la armonía de la divina creación.
Respiras sin ningún esfuerzo, pero te cuesta vivir; haces la digestión sin esfuerzo, pero no sabes ni qué, ni cuánto comer; tu corazón bombea divinamente sin esfuerzo, pero temes que se detenga; vienes a la vida sin esfuerzo, te esfuerzas por crecer sin un propósito, y te vas sin saber a qué has venido.
Tu naturaleza es perfecta como lo es una flor, hasta ahí bien, pero tu ego las quiere a todas en su florero porque no sabe amar.
La diferencia entre amar y querer debes aprender. A una flor el que la quiere, la arranca y se la lleva; el que la ama, la admira y la cultiva.
El que quiere sufre si no tiene; el que ama, siempre tiene, porque sabe amar.
Ama tu vida sin destruirla.
Tu cuerpo es una oportunidad invaluable que debes aprovechar para resucitar en esta vida.
Estamos sobre el paraíso y no lo podemos ver.
Alfredo Zerbino

La piedra de Juan.

4
Cierto día el joven Juan no dejaba de lamentarse, estaba enojado, con mucha ira porque había perdido el examen de matemáticas y sus vacaciones de verano se iban a transformar en cuadernos y libros.
Maldecía lo sucedido y gritaba.
_Al diablo con esta vida… ¿Cuál es la razón de estudiar algo que no me gusta? Voy a perder mis vacaciones de verano por causa de la maldita matemática. Si no disfruto la vida ahora ¿cuándo…?
Tanto maldijo, que en eso aparece delante de él una deslumbrante Luz blanca; quedó atrapado y en silencio. En eso… _¿Qué te sucede?
Juan de boca abierta y con los ojos salidos de sus órbitas, le pregunta. _¿Tú quién eres?
La Luz le responde _Yo soy tú, soy aquello, soy todo lo visible e invisible, lo que oyes y lo que no, lo que respiras, lo que sientes… Y a ti ¿qué te sucede?
_Perdí la prueba de matemáticas y me quedé sin vacaciones ¡Maldición!
_¡Ups! ¿Matemática? Que mal… Bien… si quieres saber para qué estás en esta vida, tú debes crecer y para eso, si lo deseas, debes hacer lo que yo te indique de ahora en adelante.
Deslumbrado por la maravillosa luz, Juan dice. _¿Si? ¡Haré lo que sea!
_Entonces a partir de hoy y todos los días, sin dejar de hacerlo un día, debes empujar la piedra que se encuentra en el jardín de tu casa.
_No hay ninguna piedra en mi casa.
_Sí, ahí está.
Y antes de desaparecer dijo. _Juan, no te dediques a la matemáticas, has lo que te haga feliz.
El muchacho sin entender nada corrió al jardín y vio una gran piedra.
A la mañana siguiente, sus padres sorprendidos por la aparición de la piedra y no entendiendo nada, habían tomado medidas para sacarla. Pero él les suplicó que no lo hicieran, que esa piedra le pertenecía y la necesitaba para un trabajo.
Ahí quedó.
Juan todas las mañanas y todas las noches se acercaba a la piedra y la empujaba con todas sus fuerzas, todos los días sin falta como le había indicado la misteriosa Luz, sin lograr mover un centímetro.
Todos veían y creían que estaba medio loco, pero dejaban que hiciera su terapia.
Pasó el tiempo, estudió lo que le gustaba, trabajó en lo que quería, se casó y finalmente se mudó a su nueva casa. Pero la piedra seguía en el jardín de su nueva vivienda y él seguía con su rutina empujando a diario.
Un día, habiendo fallecido sus padres, lo invade una gran tristeza; frustrado y desconsolado por no entender, ya cansado y harto de estar empujando su piedra, con lágrimas en los ojos, lleno de rabia, gritaba _¡Quiero saber! ¡Quiero saber!
Cerrando su puño golpea con todas sus fuerzas. En ese instante sintió un fuerte estallido y la piedra se quiebra al medio; sorprendido ve como la Luz surge de su interior.
_Hola Juan.
Con enojo, y con respiración agitada, exclamó. _Por fin has vuelto… Todo este tiempo he hecho lo que me encargaste, empujé y empujé esta maldita piedra sin mover un centímetro. ¿Y qué he aprendido?, nada, aún no sé cuál es la razón de vivir esta vida. Me siento vacío.
_¿Salvaste matemáticas? Le pregunta la Luz.
Juan, aún excitado, quedó confundido con la pregunta.
_¡Sí…!  Salvé matemáticas y te hice caso,…me dedique a lo que más amaba y tuve éxito,… trabajé, me casé y tengo una familia. Recientemente fallecieron mis padres y el dolor no pasa. Me dijiste que debía crecer para saber…, pero nada he aprendido después de todos estos años de empujar como me has indicado que hiciera.
_¿Tú crees eso? Mírate…, obsérvate un poco. Has tenido tu oportunidad, y qué has creado, y qué tienes; una hermosa familia, tu casa y tu trabajo. Pero por sobre todo mírate a ti, tienes esa fortaleza que antes no tenías y el tiempo te dio.
En efecto, Juan por primera vez se observaba y confirma que con el tiempo había logrado una gran fortaleza.
_Es el momento justo para que despiertes y sepas cuál es la razón de tu existencia.
Juan aún con una respiración fuerte, escuchaba sin poder comprender.
_Esa piedra que tanto has empujado, es la vida misma. Es el sufrimiento y la felicidad, el dolor y el temor, la actitud y el esfuerzo, el triunfo y el fracaso, la alegría y la tristeza. Ella siempre va a permanecer donde está, ella pertenece a éste lugar. Tú espíritu es el que nunca ha dejado de empujar todos los días, sin falta, con fe en la búsqueda de tu razón de existir para fortalecerse.
_Tú eres mi luz. Como ya te dije, yo soy tu, soy el aire, el sol, el mar, soy el Universo, y tú eres parte de mí y hoy te descubres. Eres el espíritu que da razón a tu existencia en esta vida.
_Observa hacia atrás y descubre todo lo que has creado, por lo que has pasado y lo que has vivido. Mira tu casa, tu familia, lo que has crecido con tanta dedicación, esfuerzo y amor.
Ahora disfruta de tu luz. Hoy tu misión es enseñar a otros lo que has aprendido, “Fortalecer el espíritu para comprender la vida”.
Estamos sobre el paraíso y no lo vemos.
Alfredo Zerbino

¿Me estoy perdiendo el Cielo?

68,1Hemos perdido la magia de la vida que nos es dada ahora, porque nos hemos enamorado de nuestra lógica.
No reconocemos nuestra esencia en el presente, aquí y ahora; la consciencia de esa magia haría posible comprender lo esencial del alma en una semilla de mostaza.
Lo esencial se comprende…, se comprende cuando detenidos en este preciso momento, aquí, el espacio y el tiempo dejan de condicionar la mente con historias. Siendo presente todo se detiene…, todo se detiene en una energía donde la forma, la mente y el alma se unifican para tener claridad.
El cuerpo es indispensable para reconocer esa energía que poseemos; la mente es maravillosa cuando la ponemos en orden; el alma es la energía a ser reconocida como lo que realmente somos.
Hemos perdido la magia de la vida al enamorarnos de la lógica; sobrecargamos la memoria con mucha responsabilidad, información y conocimiento; lo cual asumimos como importante e imprescindible para encajar en una programada sociedad materialista; todo eso hace que olvidemos quienes somos.
No podemos comprender nuestra razón de existir por estar estancados al pasado, y menos pretender crearnos un mejor futuro; NO ES POSIBLE GENERAR UN MEJOR FUTURO PARA LA HUMANIDAD, CUANDO ÉSTA, ESTÁ REPITIENDO SU PASADO.
Estamos ocupando todo el tiempo al estímulo y bienestar corporal, y no al espiritual; no podemos liberarnos del pasado porque no somos espirituales. ¿Qué somos?, somos materialistas jugando a ser espirituales.
La vida tendría otro color, la vida tendría otro brillo, la vida tendría otro propósito si fuéramos conscientes del momento presente; las necesidades no serían tan necesarias.
El fantástico cuerpo le pertenece a la tierra, y ahí vuelve; todo conocimiento terrenal se desvanece sin el sostén del cuerpo; el tiempo y el espacio cesa, y todo vuelve a ser ilimitado para la energía del alma, que fue mejorada en ese lapso de vida corporal.
El alma le pertenece al milagro de la vida, es la esencia de Dios.
La espiritualidad consiste en romper el ciclo…, romper el ciclo en el que se encuentra la humanidad; estamos repitiendo desde las cavernas el mismo sistema tribal con variantes dado por los avances tecnológicos y científicos.
Nacer, estudiar, sentirse útil, buscar ser feliz, competir, procrear, trabajar y morir, eso es lo que venimos básicamente repitiendo sin comprender hacia dónde vamos. Somos “buey en molino de aceite”, dando vueltas, creyendo ir alguna parte. Creemos hacer algo distinto sin darnos cuenta que estamos repitiendo el pasado para generar el mismo futuro una y otra vez. El tema no es si tienes éxito o no, la vida material nunca será pareja entre los seres humanos, nunca, no es posible la igualdad, por eso siempre estamos repitiendo el pasado, todo es lo mismo, nadie gana nada.
Pero eso está establecido como normal y correcto entre nosotros, luchamos por un lugar, una posición, luchamos…
Estamos siendo estimulados para satisfacer nuestros sentidos; nos emocionamos con ese viaje, esa conquista, esa compra, esa…, y llenamos el ego.
Por otro lado, sentimos que por leer las palabras de un maestro, nos sentimos con el poder para juzgar y corregir al que piensa distinto, y por ese solo hecho nos creemos muy “espirituales”. Eso es más de lo mismo, pura basura terrenal, propia del Darwinismo, somos simios adaptados y evolucionados que creemos que pensamos en algo distinto.
No me creo ser un simio evolucionado Darwiniano, yo soy un ser espiritual Cristiano, mi maestro es Jesús. No somos un cuerpo con un alma, sino un alma en un cuerpo. Es necesario pensar con el “corazón”.
Debemos enamorarnos del milagro que es estar vivos, y con consciencia encontrar cuál es el propósito de esta impresionante vida.
Enamorarnos de estar vivos, enamorarnos de la gente, de la naturaleza, del cielo, de respirar, de comprender qué es amar. El amor es una energía que evoluciona con la evolución de cada ser; amamos en lo básico: corporal, emocional, sentimental y romántico; hacia la pureza del amor espiritual, que se asemeja un poco al amor maternal. El amor evoluciona, solo debemos saberlo, y estar atentos a ello.
El cuerpo es la herramienta, la consciencia constante es el presente; ella es la inteligencia “presente” para que se manifieste el espíritu, la mente espiritual.
La continua presencia de nuestra consciencia nos desconecta del tiempo ido, y comenzamos a generar un mejor futuro.
Es normal que consideremos “lógica la repetición de secuencias y resultados” de la vida terrenal en las sociedades; pero no comprendemos que esa es la trampa en la que caemos permanentemente.
Es tonto ser presumido y vanidoso por asuntos terrenales, cuando de verdad estamos perdiendo con eso el mismo cielo.
Estamos sobre el paraíso y no lo podemos ver.
Alfredo Zerbino

Ser o no ser.

3La vida y la muerte no son dos cosas, es una, la vida precede a la muerte, y ésta a una nueva forma de vida. Nada está separado: de dónde venimos, donde estamos y a donde vamos, es el mismo suceso evolutivo en diferentes estados.
La muerte no está en contra de la vida, no la destruye; la vida y la muerte es solo el nombre que ha recibido la existencia y la no existencia como la entendemos; una sigue a la otra, pero son una unidad inseparables. El Universo está en un continuo proceso de precisa formación, y esto, implica pasar de un estado a otro en un solo registro existencial, el Ser.
¿Cómo nace el ser?, el ser y la nada no pueden estar separados; provienen de la eternidad y son una continuidad de la mente Universal; siempre hemos estado en la mente bajo la imagen única que nos identifica con lo infinito.
El Universo es como un árbol que da frutos, dentro del fruto está la semilla, dentro de la semilla, muy dentro de ella está el vacío; ese vacío pertenece al árbol. Ese vacío contiene la información necesaria para volver a la fuente, a la imagen creadora.
El cuerpo es el agua y el ser es la sal; El agua salada tiene sentido si ellos están juntos. El cuerpo y el ser se unifican en estos caminos evolutivos, como el agua y la sal.
¿Cómo puede suceder la existencia de la no existencia?, la no existencia y la existencia son un misma cosa en diferentes momentos estacionarios. Una es la fuente de la otra, es el alimento.
Sacamos provecho de la existencia, pero no vemos que estamos siendo provistos por la no existencia. De lo que no es, creamos lo que sí es. Un vaso no es, mientras no sea contenedor; una habitación no es, mientras no hayan paredes; la oscuridad es el alimento de la luz; nada es, mientras no le ponemos el ingrediente para que sea; si estamos aquí es porque nuestro cuerpo ha sido creado de la no existencia; ahora eres en un cuerpo, después seguirás en otra etapa de acuerdo al proceso evolutivo; todo proviene de la no existencia con una precisión establecida en la mente divina.
Hoy para nosotros, para que algo sea tangible tiene que ser creado, sino, no existe; pero la existencia y la no existencia, no son dos cosas, es el mismo elemento estacionario en evolución, todo surge de la misma fuente. Nada es casual, todo surge y sucede de una forma precisa. “Un copo de nieve nunca cae en el lugar equivocado”. Todo es Mental, el Universo tiene mayor precisión que un reloj. Todo libre albedrío está establecido para que sea en el momento que deba ser, no será creado de la nada, sino que ya está para que lo tomes cuando estés preparado.
Si estás vivo es porque has nacido, y la muerte no es lo trascendente, sino como hayas vivido en el cuerpo para tu evolución. Tienes que ser consciente que tú tienes todo el Universo dentro de ti, eres semilla en evolución, tal cual un árbol crece en el bosque.
Dios es el océano y nosotros una gota. Esa gota tiene toda la esencia  oceánica por ser parte de Él.
El ser es la energía divina, “la imagen” que te da todo, para descubrir el camino llamado amor con que, cuerpo mediante, vas a renacer.
Estás sobre el paraíso y no lo puedes ver.
Alfredo Zerbino

Cincuenta y cincuenta.

54099054_2245189872169529_8233898042432946176_nUn cuento, de alguien que no conozco, dice así:
Esto pasó hace ya muchos años.
Un granjero estaba vendiendo un producto hecho a base de carne de caballo y carne de gallina. La carne de caballo estaba prohibida, no así la de gallina.
Fue arrestado por las autoridades, y en su declaración reconoce que sí, estaba vendiendo ese producto con carne de caballo y de gallina.
Le preguntan cuánto de cada uno, a lo que responde: _Cincuenta y cincuenta.
Él paga una multa acorde y lo dejan libre. Camino a la granja junto a su amigo que lo había acompañado, éste le pregunta: _¿Qué quisiste decir con, “cincuenta y cincuenta”? Lo mira y le responde: _Eso mismo quise decir: un caballo y una gallina.
¿Por qué hago este cuento…?
Porque resulta bastante parecido al comportamiento que muchos tenemos; vamos por la vida sintiéndonos bien haciendo el cincuenta/cincuenta, donde uno corresponde a las cosas buenas, o sea la gallina, y el otro a las cosas prohibidas, el caballo.
Llevado a nuestro diario vivir, sentimos que con la gallina es suficiente para que el caballo pase inadvertido.
Nuestros actos en todos los ámbitos: familiar, laboral, de salud, amistades, y nuestros pensamientos por sobre todo, van elaborando el producto final que nos transforma en lo que somos, ese producto determina la calidad de persona; eso es calidad de vida, es el producto final: cuánto de gallina y cuánto de caballo.
Si lo trasladamos al ámbito espiritual o religioso, ámbito que reconocemos como fundamental para una vida de realización, también creemos que es suficiente con la gallina, lo que hace que el caballo no nos incomode.
A las autoridades les dirás cincuenta y cincuenta, pero ¿quién carga con el engaño?
De la boca hacia afuera nos podemos enaltecer diciendo cosas maravillosas, y frente a otros nos envanecemos; haremos una idealización de nuestra imagen; pero hacia adentro cada uno sabe y es consciente de cuál es nuestro producto final.
Poco importa la religión que tengamos, o la espiritualidad que creemos haber logrado, o en qué libro nos instruimos, o quién es nuestro maestro; lo que realmente importa es cuánta honestidad hay de estar haciéndolo bien para tener una consciencia en paz.
Podremos decir que Jesús es buenísimo, que está en las Santas Escrituras, bla, bla,…, pero no es al público a quién debemos dar testimonio; Él ya sabe, y cada uno de nosotros también sabe qué clase de producto estamos elaborando.
No digo si una cosa esta bien o está mal, eso es moralidad, son valores morales que cada uno tiene y depende de muchas cosas; lo que debo decir es, si realmente funciona o no funciona para mí lo que estoy produciendo; ya que a nadie más que a mí le afecta si mi producto es cincuenta/cincuenta.
Estamos sobre el paraíso y no lo vemos.
Alfredo Zerbino

No se puede montar dos caballos…

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La calidad de vida no es directamente proporcional a ser buena persona; sino, ser buena persona es directamente proporcional a la calidad de vida. Mi maestro dice que no se puede montar dos caballos y tensar dos arcos; ni servir a dos amos. Yo digo, tampoco se es fiel en dos relaciones de pareja; o bien lo eres con el uno e ignoras al dos, o lo eres con el dos e ignoras al uno. No se puede buscar la riqueza y sentir a Dios. No se puede amar las pertenencias y hacer propia la palabra de Jesús.
Nos hacen creer que así como llevamos las cosas es correcto; no lo es.
Estudia mucho, trabaja duro, consigue un buen empleo, sé ingenioso, se emprendedor,… para que puedas hacer mucho dinero y poder tener todo, o lo que más puedas. A eso dedicamos nuestra vida, y erramos cuando queremos que nuestros hijos no cometan nuestros errores y les hacemos prepararse aún más.
Las pertenencias dan tranquilidad pero nos esclaviza, y de ellas nos hacemos dependientes; si perdemos todo eso, nada somos.
Para tener calidad de vida, primero debemos saber quién somos y por qué estamos vivos. Si no sabemos quién somos, de qué nos sirve tener, eso no es calidad de vida.
Nos programaron a tener para ser; estamos distraídos, esclavizados, adoctrinados, deslumbrados, con una idea fija, frustrados por no poseer aquello, desesperados porque no nos alcanza,… Perdemos el sentido de lo importante frente a lo banal.
Primero está la felicidad, luego viene el éxito. Todo se logra si primero somos buenas personas; luego… nos damos cuenta que no hace falta tener tanto.
Es ley del Universo, o como la queramos llamar; pero además está escrito, y ya nos lo han dicho.
Sé buena persona.
Feliz año.
Estamos sobre el paraíso y no lo vemos.
Alfredo Zerbino

¿Qué es verdad?

i5
La verdad no surge luego de muchas preguntas, sino cuando no hay necesidad de ellas. La verdad es pura, es singular, es una sin lugar a dudas.
Las preguntas y las respuestas surgen de la mente que necesita saber aquello que ella misma está creando. Entonces cree saber de todo, sin darse cuenta que es ella la que crea aquello que hasta entonces desconocía porque no existía, y de verdad es la ilusión que estamos materializando con la mente en esta existencia.
Todo es una pequeña ilusión creada por nuestra propia limitación de una totalidad infinita que nos es imposible comprender y abarcar.
En las sociedades se generan remolinos de preguntas, respuestas, razonamientos y explicaciones; donde el resultado no es otra cosa que justificar algo que se ajuste a una necesidad colectiva por una respuesta.
Tú tienes muchas verdades aprendidas, algunas te son útiles, y otras te cuesta aceptar; le das vuelta, la disfrazas, la justificas, o la escondes porque le temes o te avergüenza. Es raro, ¿no?, todo es un programa en la mente que veneramos.
¿Qué es verdad?
Es lo que no necesita ser explicado, es lo que te hace sentir bien, de lo que no te avergüenzas, ni temes, es la que te hace humilde y sencillo, donde no hay necesidades de tener razón, de juzgar, de medir, ni evaluar. Es aquello que nos expande porque vemos un poco más allá de la jaula mental.
Nada sucede alrededor de ti, todo sucede a través de ti.
Tú conocerás la verdad cuando desaprendas todo lo aprendido, y tu mente quede vacía para comprender la totalidad, y no trancarte con solo una parte del cuento.
¡Imagina!, se apaga la luz y quedas en la absoluta obscuridad; tu consciencia comprende que todo desaparece, y quedas en soledad con tus pensamientos.
Lo primero que sentimos son los temores, que viviremos como una realidad, hasta que al tiempo caemos en la cuenta que nada de eso existe. Luego recordaremos situaciones vividas con nuestros queridos; alegrías, tristezas, dolores, culpas y amores. Más tarde pensaremos qué haremos cuando la luz vuelva; hasta que luego de un largo tiempo la mente se silencia; no hay nada, todo es vacío, el pensamiento conflictivo se silencia porque no hay otro con quién debatir; los sentidos se expanden y se integran a todo; no hay barreras ni límites.
Cuando en obscuridad absoluta tengamos consciencia que en realidad ya nada hay, nada existe, entendemos que todo era una ilusión sostenida por la mente; ¿por qué?, porque ya nada sostiene aquello que creíamos importante, ¿Verdad?.
El programa deja de funcionar; los escudos sociales ya no tienen sentido; eso que considerábamos necesario pierden valor; la culpa, el remordimiento, el resentimiento, no se justifican en soledad.
Quedamos en un obscuro vacío, donde la mente se detiene porque no tiene un referente, los sentidos dejan de crear la ilusión; tenemos consciencia de ser La Consciencia, y comenzamos a conocer nuestra esencia al dejar de comparar, medir y evaluar lo externo con respecto a nosotros.
Cuando dejas de hacerte preguntas y de crear polaridades evaluando, comparando, midiendo y juzgando, te vas a encontrar con la verdad absoluta; todo surge a través de ti, tú le das existencia a todo lo que es. No existen los santos en ausencia de pecadores, ni virtuosos en ausencia de fracasados.
No te engañes ocultando, actuando y justificando, porque todo lo que tú ocultas, actúas y justificas, sabes que no es verdad, y a nadie más necesita el mundo para saberlo, contigo basta.
¿Qué es verdad? Es la que libera la mente del mundo irreal, la que te hace crecer.
Si quieres saber, busca las respuestas; si quieres ser sabio, libérate de las preguntas.
Hoy crees que sabes de todo, y si estudias un poco más serás maestro. Pero no, solo te vas a distraer llenando la mente de conocimientos durante tu vida. Cuando crees saber algo, estás levantando un muro a todo el saber que queda por detrás de eso que crees saber.
La verdad es sencilla, pura y singular al oído de un Maestro. Nada hay que explicarle porque él ya sabe, solo cuéntale tu historia. Ahí dentro de él, y de ti, se encuentra la verdad. “Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.”
Vivimos angustiados por vivir, porque nos han dicho que la vida es corta, sin darnos cuenta que la estamos muriendo, por no saber qué es vivir la vida.
La verdad, es la que te hará vivir eternamente.
Estamos sobre el paraíso y no podemos ver.
Feliz Navidad.
Alfredo Zerbino

¡Hazte cargo!

meditacionSi algo malo estás viviendo, o quizás ni sabes desde hace cuánto cargas con situaciones negativas, recuerda que todo, pero todo lo que se presenta en tu vida, sea de forma directa o indirecta, es lo que tú estás atrayendo.
Hay veces que no sabemos por qué nos suceden cosas negativas, no somos consciente; o nos autoengañamos y pensamos que podemos manejar esa situación sin sufrir una consecuencia; o sabemos cuál es la causa pero creemos que sola se resolverá algún día; convivimos con situaciones negativas y no comprendemos ser los portadores de la causa, por lo que no nos hacemos cargo de ellas.
Una mala acción, en acto o pensamiento, causa el mismo efecto de regreso.
Del mismo modo que disfrutamos las cosas buenas, siendo o no la causa; las malas también las sufrimos, siendo o no la causa.
Negar lo que ves no te libera de ser partícipe, ¿por qué?, porque estás ahí, y ser testigo te involucra. Siempre que participas como testigo de algo bueno o malo, lo vas disfrutar o lo vas sufrir como tuyo.
Para liberar esa energía negativa, seas o no el autor, debes aceptar y perdonar, así ese espacio queda vacío para recibir lo bueno.
Sin el perdón, el espacio sigue lleno de dolor.
La buena energía llega después de limpiar la mala.
De nada te sirve orar si vas por la vida con el puño cerrado.
“Si me traes una ofrenda, pero estás enemistado con tu hermano, primero ve y reconcíliate con él para que la ofrenda sea bien recibida”.
“Reconcíliate pronto con tu adversario mientras vas con él por el camino, no sea que tu adversario te entregue al juez,…” Comprende que tú eres tu propio adversario, eres el que carga; el que tiene el puño cerrado; el que va a padecer si no te reconcilias contigo mismo en primer término, y con el otro como consecuencia de tu propia paz interior.
Así como sientes ser parte de todo lo bueno que disfrutas, debes ser consciente que también eres parte de todo lo que te hace sufrir.
¡Hazte cargo!
Estamos sobre el paraíso y no lo podemos ver.
Para poder verlo habla y actúa como tu Maestro Jesús.
Este es un mes muy especial para nosotros.
La puerta está abierta, pero solo tú la debes cruzar.
Gracias.
Alfredo Zerbino

Confianza en ti para sanar.

9a388f9774c33b67ab09943c6625c777-1Cuando tu médico te diagnostica una enfermedad le crees, ¿verdad?, y haces lo que él dice para sanarte porque confías en su conocimiento, ¿cierto?, confías en su preparación.
Nosotros vivimos situaciones y momentos malos donde nuestras defensas caen, nos enfermamos y ponemos nuestra salud en manos del médico. Sentimos temor y la confianza en la medicina se hace incuestionable.
Mucho se ha progresado para el control de epidemias causadas por gérmenes, sin embargo las dolencias causadas por nuestra psiquis, ha transformado a la humanidad en enfermos crónicos, ¿por qué?, porque está aceptado que es normal enfermarse, ir al médico y que nos mediquen sin un análisis muy profundo de la causa.
Pareciera que estar sano es una condición de unos pocos, y son vistos como personas con una fortaleza privilegiada.
No es así, atrás de esa fortaleza hay una conducta, un comportamiento y una consciencia de una condición divina; somos la causa de nuestros males, y la fortaleza está en llevar una mente limpia, libre de toda historia de dolor y temor.
Tenemos amnesia de nuestro origen divino, y hemos adquirido la capacidad de ser la causa de nuestros males sin consciencia de ello.
Seremos incapaces de recetarnos la cura, cuando no reconocemos ser la causa.
No comprendemos por qué padecemos, o sabemos, pero no le dedicamos el tiempo necesario para evitarlo. Somos, y no somos conscientes, que estar emocionalmente deprimidos un tiempo, o haciendo las cosas mal, concluye en una enfermedad; desafiamos al Universo viviendo situaciones tóxicas, sabiendo en el fondo que recibiremos lo que damos.
Todo radica en el cuidado personal, en la confianza, la oración, la meditación, en la consciencia de que venimos a aprender, y no a estancarnos en la dolencia que genera la culpa, el temor, el resentimiento y el victimismo.
Cuando hay confianza porque logramos resultados benéficos, estamos cerca del calor del fuego; nos transformamos en médicos del espíritu que armoniza la energía del cuerpo.
Nadie nos siembra una carencia, somos nosotros los que la generamos y nosotros mismos debemos remediarla antes de que se instale el mal.
Cuando uno inicia el camino de la comprensión y comienza a hablar en su casa, será mirado de reojo como un ser que divaga y no es aceptado; para eso lo mejor es el silencio y de a poco expresarse. “Ningún profeta es aceptado en su aldea; ningún médico cura a aquellos que le conocen”. Cuando leo esto, entiendo que Jesús no vino a hablar con los que se sentían sanos, sino con aquellos que estaban extraviados, enfermos. Por eso debemos hablar con sus palabras y andar como lo hizo él, para lograr sanar la mente, el cuerpo y el alma.
¿Por qué se instala una energía negativa?, porque permitimos y aceptamos lo malo como consecuencias reales dentro nuestro. Permitimos que un pensamiento lo acepte; un pensamiento aceptado es la mala semilla que un día germina.
Cuando tienes consciencia que tú eres el que convierte en realidad por dentro lo que ves por fuera, comienzas a seleccionar qué permitir.
Sé tu propio médico, confía en ti, tú tienes el poder de prevenir tan solo cambiando eso que permites. El que piensa de forma correcta, avanza y obtiene resultados correctos. ¿Cómo se hace? Habla y actúa como tu Maestro.
Confía en ti para no enfermar.
Confianza en ti para sanar.
Estamos sobre el paraíso y no lo vemos.
Alfredo Zerbino

Sé el cambio que deseas ver en ti.

d0ff36f4cf32b91845e1a3666e1cedfdEl pensamiento está creando tu realidad.
Todo lo que ocurre a tu alrededor está sostenido por ti.
Si le quitas tu atención, esa realidad desaparece.
Nada ocurre fuera de ti; todo ocurre a través de ti.
Un hecho exterior no puede ser la causa de otro hecho exterior sin tu aprobación mental, eres el que corrobora el efecto; hasta que no reconozcas una causa, no hay suceso, todo queda como está.
La mente recrea el mundo que ves, ese es el mundo que hoy eres.
Tú no existes por eso que ves, eso que ves existe porque tú estás ahí.
Eres la causa de todo lo que sucede.
Todo lo existente en el plano físico que habitas, es la manifestación de tus pensamientos; de ahí resulta, por qué acumular bienes materiales no es lo importante, porque comienzas a entender que eres el creador de tus interminables necesidades que esclavizan al pensamiento.
El libre albedrío surge de donde dirijas tu atención consciente.
Aquello en lo que pones tu atención, será lo que gobierne tu vida.
Si no te fijas en ninguna cosa entonces nada de lo que esperes sucederá.
Si tu atención está deslumbrada con el mundo exterior, vas a crearte necesidades y por ende generarás con tus necesidades: ansiedad, temor, dolor y apegos.
Cuando dirigimos la atención a nuestros valores fundamentales de autoestima, felicidad, amor y humildad, notaremos tener el control sobre los resultados y ser los creadores del albedrío sin esclavizarnos con las necesidades terrenales.
Dijo Jesús: -“Nadie puede servir a dos señores; pues, o bien aborreciendo al uno amará al otro, o bien adhiriéndose al uno menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas”. No hay que estar iluminado para comprender esto, pero para llevarlo a cabo hay que comenzar a estarlo.
En general, los materialistas que satisfacen sus necesidades son felices, pero necesitan de sus pertenencias para que sus vidas tengan sentido y se esclavizan a ellas para sostener ese estatus. Es una elección, ni mala, ni buena.
Pero no podrán apoyarse a un principio ahora y luego a otro. El crecimiento espiritual no es espontáneo, lleva todo un proceso de maduración. “No podéis servir a las riquezas ahora y luego a tu esencia.” El espíritu ya es rico, lo demás llega por añadidura si le damos atención.
Es una condición imprescindible para comprender esto, saber que somos por esencia espirituales al ser creados a imagen y semejanza del Padre. Por eso debes disfrutar tu vida a través de la felicidad que generas con tu espíritu, y no a través de los estímulos que ocasionan en tu cuerpo tus pertenencias.
No hay que ser religioso para comprender que todo lo que te ocurre está sostenido por ti. Tampoco hay que ser sabio para comprender, por qué la vida deja de tener sentido cuando pierde sus bienes el que por ellos vive.
Si pones toda tu atención a lo exterior, pierdes la oportunidad de saber qué eres. Eres consciencia, eres energía, eres la causa que inspira tu creación.
Eso eres, consciencia de ser.
Sé el cambio que deseas ver en ti.
Estás sobre el paraíso y no lo puedes ver.
Alfredo Zerbino

Pide un deseo.

i5Imagina que acabas de ver el informativo o de leer las noticias.
En ese instante desciende un ángel y te dice: “El Padre me ha enviado a concederte un deseo; pide lo que deseas….”
¿Qué pedirías?
La mayoría de las personas responden: “Paz”, “Felicidad”, o “Dinero”, “Salud”.
Estamos tan saturados de pensamiento, con una vida de vértigo preestablecido y sufriendo el futuro a venir, que lo que más deseamos es “Paz”.
¡Paren el mundo que me quiero bajar!
¿Por qué paren el mundo? Porque sabemos que si desaceleramos la velocidad en la que vivimos, vamos a conseguir un poco de Paz.
Un pensamiento es energía, nuestro cerebro libera energía permanentemente. Tenemos a diario setenta mil pensamientos de promedio. Con esa descarga no es posible tener Paz; éstos están vinculados a algún problema, necesidad, carencia, enfermedad, conflicto o pocos momentos felices.
Es agotador…, pero como estamos acostumbrados a que así sea porque lo hemos hecho siempre de esa manera, no conocemos otra posibilidad; o esa posibilidad es difícil y complicada, o quizás nos sacaría de la zona conocida que logramos en base a esfuerzos; como sea, no nos tomamos el tiempo.
Esa zona conocida sería: estar informado, las necesidades casi cubiertas, esa molestia física que casi la tenemos controlada con esa pastilla que nos medicaron, las cuotas que casi terminamos de pagar, el viaje que seguimos postergando, un auto nuevo, cuentas, ropa, fiestas, estudios y salud; todo eso es lo normal porque es lo que todo el mundo hace. Pero no lo es, “Normal es Ser Feliz”, tener Paz.
Porque cuando hay Paz disminuye el miedo, y cuando no hay miedo, la necesidad, la competencia, las obligaciones y los compromisos se aplacan.
La ansiedad y la prisa en poseer aquello que nos dijeron que debíamos tener, no nos permite discernir lo importante de lo trivial.
Estamos en una continua búsqueda de soluciones y respuestas para lograr ser feliz un momento cada tanto, y nada permanente se logra buscando estímulos.
Si un ángel te concede un deseo, qué pedirías.
¿Paz en el mundo, Felicidad, Justicia,…?, ¿acaso tú ya la tienes?, ¿la tienes?
Para que haya paz en el mundo debes comenzar por ti; todo comienza por uno.
Una historia cuenta de un hombre que estuvo durante años buscando una fórmula para lograr la Paz en el mundo.
Su pequeño hijo lo observó mucho tiempo, hasta que un día le pregunta.
-¿Papá, qué haces?
-Busco la forma de lograr la Paz en el mundo.
-¿Y por qué no lo has logrado aún?
El padre le dice.
-Ve y trae un mapa del mundo.
El niño corre y trae la hoja de una revista con un mapa.
El padre toma la hoja, y con una tijera la corta en muchos pedacitos, y le dice:
-Toma esto y reconstruye el mapa.
Su intención era mostrarle a su pequeño hijo cuán difícil es reparar el mundo.
El niño se va y vuelve al instante con la hoja toda encintada y el mapa reparado.
-¿Cómo lo has hecho tan rápido?
-Es que del otro lado de la hoja estaba la foto de un hombre, y como yo conozco su forma, primero reparé al hombre para que el mundo se repare.
La paz, la felicidad, el amor,…, se logra primero por casa. ¿Quieres una hermosa familia?, comienza por ti, da el ejemplo, contagia a los tuyos.
Si te conceden un deseo ¿qué pedirías?
Los pensamientos molestos de esta vida “normal”, se controlan cuando tenemos consciencia de ellos.
Tienes libre albedrío para ser la causa de tus resultados cuando es tu voluntad de que así sea; es cuando tienes un pensamiento correcto para obtener un resultado correcto. Eres quién da existencia a la voluntad con el correcto libre albedrío.
Cuando tu imagen se reconstruye al encontrar tu paz interior, entonces puedes pedir para que otros logren lo que tú conoces.
La meditación, la oración, el canto, son los mejores regalos que te puedes hacer para llegar a tu estado de paz, felicidad; su práctica da armonía a tu Ser.
Cuando hay paz no hay temor, y el amor prevalece.

Estás sobre el paraíso y no lo puedes  ver.

Alfredo Zerbino

Dos días.

ALifeWellLived_-drew-brophy-mural-art-painting-keenfest-sacred-geometryExisten dos días importantes en tu vida: uno es cuando vienes a la vida y el otro es cuando descubres a que has venido.
¿Qué es tan importante que debes descubrir? Debes descubrir el sentido de los mensajes de los Maestros, en especial el de Jesús, para de ese modo vivir en ellos.
Voy a evitar la palabra reencarnación, ya que esta provoca reacción, duda, desconcierto y también malestar. Pero si voy a escribir sobre el espíritu, ese que crees tener porque te lo han dicho, pero ni lo sientes, o casi ni lo sientes.
¿Por qué digo creemos tener? Porque si sinceramente sintiéramos su presencia en nuestro interior, la vida sería fácil, el mundo dejaría de ser egoísta, no habría dolor, dudas, desconfianza, soberbia de creer saber; podrías ver el paraíso y por sobre todo no tendrías miedo a la muerte, porque sintiendo su presencia sabes a qué has venido.
Dijo Jesús: «El que busca no debe dejar de buscar hasta tanto que encuentre. Y cuando encuentre se estremecerá y tras su estremecimiento se llenará de admiración y reinará sobre el Universo». ¿Qué es lo que debes buscar? El reino en ti, tu espíritu. Ese que cuando lo descubras te estremecerá.
El espíritu se siente como pulsaciones durante tu vida, pequeñas pulsaciones de las que no tienes consciencia, pero está ahí esperando que tu consciencia despierte y comprenda. No alcanza con que hagas un poco, debes hacerlo todo para lograrlo. Coman de mi cuerpo y beban de mi sangre y tendrán vida eterna; alimenten su espíritu con mis palabras y calmen su sed con mi ejemplo y vivirán.
Dijo Jesús: «Yo os daré lo que ningún ojo ha visto y ningún oído ha escuchado y ninguna mano ha tocado y en ningún corazón humano ha penetrado». «Quien encuentre el sentido de estas palabras no gustará la muerte».
El sufrimiento y el dolor es el disparador al despertar de esa energía divina. Hay quienes luego de una situación desesperada logran despertar y se estremecen de admiración por lo que se les presenta ante ellos.
Otros sienten pulsaciones en esos momentos, pero no logran comprender. Esa energía espiritual, está sólo en el presente de tu consciente, no se siente fuera de tiempo. Cuando algo te duele, te duele hoy, ahora; no ayer o mañana; eso es presente, ser consciencia del dolor. El espíritu está ahora.
El dolor, el sufrimiento o la alegría de encontrar, te ponen en un estado donde tienes todo para descubrir a qué has venido. A partir de ese inicio al despertar, todo es un proceso progresivo sin pausa hacia una consciencia total. Lento y distinto para cada uno, pero una vez iniciado, no se detiene jamás.
“Bienaventurados los que lloran: porque ellos serán consolados.” El dolor y el sufrimiento son a menudo extremadamente útiles; mucha gente no se toma la molestia de buscar la verdad de su existencia, hasta que el dolor, la adversidad o el fracaso los fuerce a hacerlo.
¿Cómo lograr saber a qué has venido?
Con una actitud, intención y deseo; un sentimiento, emoción y pensamiento correcto; esto te lleva hacia un camino de crecimiento consciente. Nadie que es bueno está distraído.
“Yo soy el camino, la verdad y la vida.” Él está indicando un camino, pero claro, es difícil. Sí, es difícil y más cuando nada haces, o cuando te va mal, o cuando evitas hacer las cosas bien, o estás distraído con tus preocupaciones, u ocupado en tus tan importantes actividades y necesidades que te quitan tiempo en hacer algo por ti.
Distraído con tus carencias, o con tus pertenencias, hasta que te llega la hora de partir, y es ahí cuando te entra el temor, ¿y ahora qué?
Hay un sinfín de dificultades que son las barreras a sortear, pero las debes realizar una a una, hasta que se transforman en un estilo de vida con hábitos benéficos. Porque todo se ha hecho por el Padre para que te sea posible hacer, no fácil, posible para descubrir a que has venido.
“Bienaventurado el hombre que ha sufrido: ha encontrado la vida.” El sufrimiento te lleva a evaluar y valorar tu conducta para dejar de actuar de ese modo que te hace sentir mal contigo. Es seguro que tu buena conducta va a ser el camino que te va a llevar a estremecerte cuando descubras quién eras antes de ser.
”¿Cuál va a ser nuestro fin?”, preguntaron sus discípulos. Dice Jesús. “¿Es que ya habéis descubierto el principio, para que preguntéis por el fin? Sabed que donde esté el principio, allí estará también el fin. Dichoso aquel que se encuentre en el principio, porque sabrá cuál es el fin y no morirá.”
El principio eres tú antes de llegar a ser, ya que todos venimos de ahí, donde la luz tuvo su origen.
Existen dos días importantes en tu vida: uno es cuando vienes a la vida y el otro es cuando descubres a que has venido. Vivirás, esa es la resurrección.
Estamos sobre el paraíso y no lo vemos.
Alfredo Zerbino

Desde tu interior

035d1ec62c837963bd24d1c3ec0bdd30Acepta que todo parte de ti y no tú de aquello.
Tú le das existencia a las cosas; no ellas a ti.
El Universo existe dentro y fuera de ti porque eres parte de él.
Eres el resultado de la energía inteligente que a todo da forma.
Así como es por fuera, es por dentro; así como es por dentro, es por fuera.
Formas parte de una totalidad; no eres un individuo separado, eres el resultado del milagro en la Creación y aquí estás ¿Qué vas a hacer entonces?
Es grande tu responsabilidad cuando saber de ti se trata.
Cuando te sientes vacío, sales a buscar personas o cosas que te satisfagan, y no caes en la cuenta que el vacío que tienes es debido a eso mismo, por dedicar tu tiempo a satisfacer tus carencias con personas o cosas, y de ti te has olvidado.
Cuando te olvidas de ti, no existes.
Aunque el dolor de tu experiencia terrenal no te permita comprender, debes intentarlo ya que es a través del dolor que despertamos; es el dolor el que despierta la consciencia de tu existencia.
La vida nace desde adentro, igual que tu fe, ella existe porque tú la creas.
Tú le das sentido a la fe, no porque otros la tienen, sino porque tú la sientes.
Acepta el lugar donde se origina todo, así inicias el camino para saber elegir.
Libre albedrío para saber elegir desde tu interior, y no que las cosas te elijan a ti.
Jesús dijo: “El que busca no debe de dejar de buscar hasta tanto que encuentre; y cuando encuentre se estremecerá y tras su estremecimiento se llenará de admiración y reinará sobre el Universo”. Es a ti al que debes buscar; todo lo que vayas a encontrar, es a ti mismo.
Les dijo Jesús: “En verdad, en verdad os digo que todo el que comete pecado es esclavo del pecado”.
Condenado está el que satisface su vacío con personas y cosas, porque será esclavo de sus necesidades.
Desde tu interior intenta comprender estas palabras y le darás sentido a tu existencia.
Estamos sobre el paraíso y no lo vemos.
Alfredo Zerbino

Solo vemos la superficie.

1475615f7f6e625347c96da4db6d70f8Cuando meditas, entonces haces silencio…, y en silencio lo que pienses pasa a un segundo plano porque dejas de sentirlo.
En el silencio no hay preguntas, no evaluamos, no comparamos, ni medimos, no hay queja, no hay antes ni después, y el juicio se queda sin causa. Solo es silencio, paz, relax, vacuidad.
¿Por qué el silencio?, porque es la única forma de estar contigo y conocerte, es el idioma para hablar con tu Dios.
En silencio dejas de ser como tú crees que eres, para ser el testigo, el que observa.
Hoy te identificas con el cuerpo porque es el que recibe las emociones y sentimientos; te hacen sentir vivo.
En silencio serás testigo y observador de ese círculo emocional que has creado.
Somos una forma pensante limitada en este cuerpo, con la inquietud de buscar como llegamos hasta aquí para poder salir.
Todo lo que está sucediendo en este momento, solo es real en este plano de consciencia. Nuestra forma humana crea este Universo que de forma particular vemos; nos limita a vivir en este plano sólido.
Nuestros sentidos perciben con limitaciones hasta una frontera en tinieblas.
Estamos suponiendo saber cómo es todo realmente. Estudiamos ruinas y observamos las estrellas, y luego suponemos… Leemos libros sagrados y luego suponemos que nos han querido decir.
Suponemos una divinidad, pero buscamos en lo tangible; somos sólidos y necesitamos ver, tocar, oír, oler,…
Pero el cuerpo, el cuerpo es la plataforma para renacer a una nueva consciencia, entonces ver todo como lo que es y no como suponemos que es. Sin él nada es posible.
Permite que el silencio te lleve al centro de la vida.
Dijo Jesús en nombre del Padre:
“Yo soy la resurrección y la vida”.
“Yo soy la luz del mundo. El que me sigue no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida“.
El silencio es el único lenguaje que Dios comprende.
No cualquiera puede hacer cálculos científicos, pero sí, todos podemos llegar a la iluminación.
-Si calmas las aguas de tu mente, el universo y las estrellas se reflejarán en tu alma.
Sólo en silencio. La vida comienza cuando renaces en el cuerpo; después…, después el cuerpo se purifica, estarás en el principio y sabrás cuál será tu fin.
Muchos conocen el camino, pero son pocos los que lo siguen.
Estamos sobre el paraíso y no lo vemos.
Alfredo Zerbino

Sonríe a la vida.

a3bdd4904f22a3067c35506471ddbabcDisfruta de tu cuerpo porque no siempre lo tendrás. Él es el que recibe las emociones, los sentimientos; es con lo que vas a:
Disfrutar de tus amigos…
Disfrutar de tu dinero…
Disfrutar de tus hijos…
Disfrutar de tus padres…
Disfrutar de tus fracasos…
Disfrutar de tu trabajo…
Disfrutar de tus alegrías…
Disfrutar de tus errores…
Disfrutar de tus bienes…
Disfrutar del alimento…
Disfrutar de cada momento, cada situación, cada lugar, cada circunstancia, cada alegría, cada tristeza, cada éxito, cada fracaso,… disfrutar de lo que te toca vivir a cada instante; tus emociones y sentimientos son tus maestros, disfruta cada enseñanza porque para eso estás, pero no siempre estarás.
Cada momento se disfruta, sea el que sea, ya que si lo haces, lo atesoras como un discípulo en el camino del aprendizaje; lo bueno y lo malo es parte de la vida. Lo bueno y lo malo viene y va, pero si rechazas lo malo, se queda para que tengas más, por eso disfruta el aprendizaje y verás que se va.
Sonríe a la vida.
Disfruta tu cuerpo, es lo que tienes, seas alto, bajo, peludo, pelado, gordo gorda, flaco flaca, con o sin arrugas, con o sin un cuerpo hermoso, lindo linda, feo fea; es lo que tienes y no sabes por cuanto tiempo, no te lamentes y no seas vanidoso. No es la imagen lo que importa, sino tu actitud con lo que te ha sido dado, la vida.
¿Quieres ser sano?, disfruta con derroche tu abundancia y no te quejes, no culpes, no juzgue, no te compares, eso te hace carente, te persigue y te enferma.
Ama desde lo más profundo a todas la cosas y a ti, sin la necesidad de estar valorando, evaluando ni midiendo con una mente calculadora.
Disfruta de tu cuerpo porque no siempre lo tendrás; eres el Ser eterno que habita en él para trascender.
Estás sobre el paraíso y no lo puedes ver.
Alfredo Zerbino

El Sexo y la Esencia.

54099054_2245189872169529_8233898042432946176_nHay mujeres, Mujeres, y hay hombres, Hombres; luego todo lo que deriva de la mente humana que nada tiene que ver con ello, ya que no me refiero a hembra, Hembra, y ni a macho, Macho, sino a la esencia que existe en el ser humano más allá de su sexo; el comportamiento amoroso hacia el prójimo y la creación. Algo que el 90% de la población mundial no comprende aún.
Es el propósito de tener consciencia y reconocer como fundamental nuestra condición de seres que evolucionan en unidad a ser cada vez mejores; sin la necesidad de competir, ni demostrar nuestra sexualidad como una virtud o una carga.
En unidad, porque la separación que nos causa la carne nos destruye.
Humildad y aceptación de nuestra condición y la del prójimo, sin estar emitiendo juicios a unos y otros.
Llevar a la unidad la esencia del Hombre y la Mujer, amor incondicional a uno mismo y al prójimo, donde el macho deja de ser macho y la hembra, hembra; quitando a ésta unión, la sexualidad y la incidencia compulsiva del deseo sin control.

No es necesaria una religión para comprobar cuando dos seres se encuentran en la pureza de su esencia, donde la demostración carnal no es una prioridad. Ser macho o ser hembra, ser hembra o ser macho, es una condición irrelevante frente a lo incondicional que es la unión bajo la pureza del amor.

Sea cual sea tu condición y tu evolución, con humildad, así como aceptas la tuya, debes respetar y aceptar la condición y evolución del prójimo.
Respeto, porque antes o después, todos evolucionamos a ser mejores.
Son pocos los que comprenden y viven en la unidad de su esencia; los demás viven en el conflicto de la búsqueda, la demostración y la justificación de aquello que los aflige, pero el tiempo finalmente les lleva a la aceptación y comprensión de sí mismos.

Mezclamos la sexualidad y el amor como dos energías complementarias, y son totalmente incompatibles y opuestas; una es y seguirá siendo motivo de temor, conflicto, apego, dolor y una necesidad descontrolada, y la otra, el amor, es el pegamento amoroso que a todo mantiene unido sin condiciones de ningún tipo, donde no hay dolor ni temor.

Cuando comprendas y logres entender qué es: Reducir a la unidad lo masculino y lo femenino, de manera que el macho deje de ser macho y la hembra, hembra; entonces estarás pronto para conocer tu divinidad y comprender qué es el Reino.
Que así sea.

Alfredo Zerbino
Estamos sobre el paraíso y no lo vemos.

Eres parte de todo.

12670548_1126825644033516_29348986788720973_nDisfruta de la naturaleza, obsérvala en todo su esplendor, noche y día, intégrate a ella, forma parte y respírala.
Tú eres parte, le perteneces; todo lo que tu cuerpo tiene es de ella.
Abraza el frío de la brisa en la mañana y saluda el calor del medio día; agradece la lluvia que limpia el aire y perfuma la tierra; entrega tu mente al arrullo de las olas; intégrate con todo tu ser a los colores del sol que se oculta en rosa, celeste y fuegos; pide un deseo con intensidad ante la línea de una estrella fugaz; vuela en las alas de un colibrí de flor en flor; siente el poder en el sonido de los cascos de un caballo que redobla en tu corazón; recuéstate a un árbol, siente su energía, oye el canto de un pájaro, y respira los perfumes con libertad. Descubre, bebe, saborea, siente y observa.
Tu cuerpo le pertenece a la tierra, y tu Ser al Universo; la consciencia de ambos le pertenece a Dios.
Respira, inhala, todo está vivo dentro y fuera de ti.
Medita con ella.
Estás sobre el paraíso y, ¿no le puedes ver?
Alfredo Zerbino

Influencia Colectiva Extrasensorial.

Conducción electromagnética.
Mi comportamiento no es individual ni casual; está dado por la influencia colectiva extrasensorial que provocan todas las sociedades.
El comportamiento del ser humano se puede dividir en períodos según los efectos de la influencia exterior. 
Hoy vivimos un período universal de fuerte influencia espiritual, sensorial y emocional, pero no a todos nos afecta con igual intensidad.
A diferencia de las aves y los monos, los humanos tenemos una psiquis más compleja, además de barreras o filtros mentales que limitan o potencian esas influencias.
Del mismo modo que, aunque no se comprenda, cuando hago una llamada con un celular al otro lado del mundo, la mente tiene el mismo poder, ya que utiliza la misma onda de sintonía que un celular.
El cerebro es un emisor y también un receptor de ondas, aunque seamos inconsciente de esa cualidad.
La especie humana es una unidad, y el sufrimiento o el triunfo de uno lo sentimos todos.
Cuando un número determinado de individuos, una masa crítica, adopta un nuevo comportamiento, éste es transmitido a esa especie en toda la tierra sin haber vivido esa crisis.
El nuevo comportamiento se convierte en una conducta.
Existe un campo de memoria colectiva con el cual interactúan los organismos de cada especie.
Este campo se nutre de experiencias y comportamientos.
¿Qué sucedería si se mantiene una masa crítica de humanos sufriendo violencia, pobreza o miedo?, tendría un efecto sobre el comportamiento de todos los humanos sobre el planeta.
Lo mismo sucede con una movilización de amor y espiritualidad; esa luz tendría una mayor influencia sobre toda la humanidad.
Solo la luz de una vela para quitar la oscuridad del que no ve.
Pocos individuos iluminados para crear un nuevo día.
Todos somos Uno.
Lo que haces hoy, piensas hoy, transformas y transmutas hoy, nos afecta de alguna manera a todos.
Por eso: comparte tu ser, y abre tu corazón para recibir.
Estás sobre el paraíso y no lo puedes ver.
Alfredo Zerbino

Pasado-ahora-futuro.

4ll

Tu pasado es lo que tú eres hoy mismo.
Eres un continente de emociones y sentimientos.
Tu carácter, tus memorias, tu evolución, tu dolor, tu alegría, todo eso que has vivido eres tú ahora.
El pasado puede ser tan presente como el futuro si logras ser consciente de que hoy eres lo que fuiste aceptando, y serás lo que hoy aceptas como eres.
Todo lo vivido es el registro que llevas en la mente y así eres ahora; y lo que eres ahora es la base de lo que serás en el futuro.
Cuando tienes consciencia de esa verdad y reconoces que no te gustan algunas cosas que estás viviendo, con quién estás viviendo, donde estás viviendo, lo resultados que estás obteniendo, cuando tienes consciencia de eso, es momento de hacer un cambio. Solo con consciencia puedes cambiar tu futuro no deseado a uno mejor.
Todo lo que crees ver en tu exterior, no es otra cosa que lo que tú creaste en tu interior.
Por lo tanto, solo moviendo algunas piezas en tu interior, podrás transformar tu exterior.
La fe puesta al servicio de la actitud consciente, del entusiasmo, de la alegría para el cambio, es capaz de sorprenderte con los resultados.
Tú eres responsable de como eres y eres un continente de emociones y sentimientos.
Los logros benéficos en cuerpo, mente y alma, te elevan a un plano de consciencia superior.
Fe, actitud, entusiasmo y alegría para el cambio.
Estás sobre el paraíso y no lo ves.
Alfredo Zerbino

Cuándo meditar

1437b6b4551abd29acca41f4dafb9a27Las personas quieren saber cuándo meditar, yo les digo: _Cuando quieras, solo debes saber: Respirar Consciente y Apagar tu centro analítico; donde deja de haber juicios, mediciones y evaluaciones, solo el ser sin hacer.
Te apagas cuando dejas de analizar y aceptas todo como lo que es sin pretender cambiar nada, solo observas; luego los cambios vienen solos, sin esfuerzo.
Hay que soltar los temores y dejar de evaluar lo bueno y lo malo, solo sé buena persona contigo y tu medio ambiente.
¿Cuándo meditar?
Cuando aprendes lo puedes hacer andando en bici, caminando, sentado en un parque o en soledad.
Comienza por atender tu respiración hasta que no haya nada.
Estamos sobre el paraíso y no lo vemos.
Alfredo Zerbino

La soledad y el deseo.

-Para el que busca.
Lo primero que debes encontrar es a ti misma/o.
Suelta el deseo que te hace fingir ser quien no eres; fingir te trae problemas, contigo y tus allegados; para dejar eso, busca aquello auténtico que permita que seas especial.
En soledad debes dejas ir el deseo de ser quién no eres y comienza a derribar barreras que te impiden ver el camino a ese ser de luz que debes despertar. 
Las barreras son: complacer lo que otros esperan de ti, tus falsas demostraciones, los prejuicios, creencias y compromisos que asumes sin desearlo; todo eso hace que el abanico de posibilidades esté casi cerrado para todos esos asuntos que te importan, que amas.
Tienes temor a no ser correspondido, aceptado, a no ser merecedor, a sufrir una vez más, cada vez…, cada vez que intentas ser tú.
En soledad, observa las causas de esas situaciones que no te permiten ser auténtico; esas, ahora existen porque la mente así lo decreta y tú lo aceptas. Por eso, quita de la mente esa falsa versión de ti, y aduéñate de ese espacio vacío para tomar el control de tu vida y ser tú la causa. Primero siendo y luego haciendo lo que más deseas; te ocupas del cambio con actitud y consciencia.
Tú eres, luego haces, luego eres lo que haces.
Si te lo propones, tienes el control de hacer como quieras ser.
Debes decir: _Yo soy el que gobierna mis resultados con pensamientos divinos que me permiten quererme tal cual soy; sin demostraciones, sin prejuicios, ni compromisos.
Todo suceda así.
-Para el que desea.
Estar en soledad, tú contigo, permitirá que te descubras. Dedica más tiempo a tu persona y no tanto a tus deseos.
Lo que deseas ahora no existe mientras tú ahora no seas. Antes de hacer y tener, tienes que ser.
Estamos sobre el paraíso y no lo vemos. Tú tienes la llave.
Alfredo Zerbino

Eres el resultado.

Meditacion-hombre
El ser humano se ha convertido en un extraño para sí mismo.
Ha buscado ayuda y sentido de su existencia en una causa externa.
Al hacer esto, niega su propia divinidad.
Tú no eres el medio que busca encontrar la razón de este resultado,
sino que tú eres este resultado que perdió la razón en medio de la evolución.
Tu evolución va a depender de que encuentres el camino de retorno a través
de tu propio reconocimiento como ser divino que eres.
El mundo material y  el  cuerpo  físico, jamás  son  considerados por el ser humano
como indeseables, perversos  o  esencialmente  malos.
Los vemos como el propósito de nuestra razón de existir
y por lo tanto nos apegamos a ellos.
Este mundo físico  resulta de la involución del espíritu
y cuando reconoces esto,
se transforma en la plataforma del despegue evolutivo espiritual.
Es  absurdo  discutir  por  nuestras  limitaciones,
cuando somos nosotros quienes las hemos creado.
Se  vuelve una situación indeseable permanecer en un estado de ignorancia y de negación
de  nuestra  naturaleza espiritual y el  destino  verdadero,
cuando en lo profundo intuimos nuestro origen divino.
La travesía de regreso a Dios se llama el viaje de la evolución;
despertar de la consciencia espiritual.
Eres el resultado en la búsqueda.
Alfredo Zerbino
Estamos sobre el paraíso y no lo vemos.

El Milagro

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Aquello que todo lo abarca no puede tener opuestos.
El amor todo lo abarca quedando fuera cualquier situación de temor; es en esto que radica la paz superior. Nada real puede ser amenazado por aquella creación mental de lo irreal.
El milagro es la energía que procede del amor, y está presente en todas partes, sucede de continuo, es la vida misma. Sucede permanentemente frente a nuestro desconocimiento; el milagro no es a voluntad, no es un deseo, no los podemos realizar a nuestro antojo de forma caprichosa cuando cargamos con una carencia.
Solo hay una forma y la oración es el vehículo, son pensamientos, pero son pensamientos que nos conectan con lo espiritual; es a través de la fe que se realizan. “Todo lo que pidas en oración, creyendo que lo tienes, lo tendrás”.
El milagro compara, lo que tú has hecho, con el amor en la creación, aceptando lo que concuerda y rechazando lo que no.
La consciencia espiritual hace que tu fe concuerde con la creación; sin opuestos, ni temores, es la fe que todo lo abarca.
La actitud del escéptico, crea esa barrera que lo condena a ser más escéptico; no es posible transformar la vida en un milagro cuando aceptas las tinieblas como tu realidad.
Es en esto que radica la paz de Dios, en el amor. Aquello que todo abarca no puede tener opuestos.
Ese es el milagro.
Aprende a resolver tus conflictos con amor y comienza a vivir el beneficio del milagro.
Las tinieblas ceden ante la luz.
Estamos sobre el paraíso y no lo podemos ver.
Alfredo Zerbino

Humildad

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Un niño vive en el paraíso de su inocencia, hasta que el conocimiento lo obliga a proyectarse, a planificar, a cargar con el pasado.
La humildad e inocencia de los niños es el claro ejemplo que un adulto debe tomar para comprender que el despertar está lejos del conocimiento.
Si quieres saber, agrega conocimiento.
Si quieres ser sabio, quita conocimientos.
Cierra los ojos y deja de crear la ilusión para comenzar a conocer tu energía.
Cuando Jesús nos habla del mundo, no se refiere a las plantas, montañas, ríos, peces, aves y otras especies, cuando él habla del mundo se refiere a la creación hecha por la mente del ser humano, donde el conocimiento lo aleja del espíritu y lo transforma en un cuerpo necesitado.
Cuando habla del Reino, nos señala: la perla, la semilla, la luz, la levadura, el tesoro, la imagen que llevamos y no vemos.
Si quieres ser Maestro, piensa, habla y actúa en todo momento como lo hizo, entonces despertarás en el Reino.
Humildad:
-Carguen con mi yugo y aprendan de mí, pues yo soy apacible y humilde de corazón, y encontrarán descanso para su alma. Porque mi yugo es suave y mi carga es liviana. Mateo 11:29-30
-¿Quién es sabio y entendido entre ustedes? Que lo demuestre con su buena conducta, mediante obras hechas con la humildad que le da su sabiduría. Santiago 3:13
-El que recibe en mi nombre a este niño, me recibe a mí; y el que me recibe a mí, recibe al que me envió. El que es más insignificante entre todos ustedes, ése es el más importante. Lucas 9:48
La inocencia y humildad ocultan, a los ojos del arrogante, a un ser sabio.
Estamos sobre el paraíso y no lo vemos.
Alfredo Zerbino

Reflexión

-Reconocer que una sociedad está enferma, es necesario para comprender el camino de tu salud interior. Me sano primero a mí mismo para luego incidir en la sanación a otros.
-Lo peor que le puede pasar a una persona es vivir con el temor a enfermar. Eso ya es enfermedad inconsciente. No temas y serás sano desde tu interior.
-Si no confías en las personas, primero debes confiar en ti; es ahí donde se genera tu carencia. El problema es la relación que tienes contigo; sin las personas, pierde sentido desconfiar.
-Un diamante solo puede ser tallado por otro diamante, pero el corte debe ser llevado por la guía de un tallador.
-La felicidad verdadera está cuando despiertas tu corazón y comprendes que no es necesaria una adquisición externa que la provoque. Autoestima, amor propio, humildad, desapego y mucho corazón, libre del ego mental que necesita el aplauso. Aprende a ser feliz contigo encontrando el propósito sin la necesidad de compararte a otros, sin necesidad del aplauso, la aprobación y modificando el programa donde te han dicho, qué debes hacer para ser feliz. Aprende a Ser antes de hacer.
-Cuando quiero estar solo es porque necesito encontrarme.
Estas sobre el paraíso y no lo ves.
Alfredo Zerbino

Respirar y pensar.

Respirar y pensar. (en resumen)

Nadie posee el don divino en lo material, solo se consigue en lo espiritual, pero comprenderlo es lo difícil. 

Estamos distraídos creyendo crear una mejor vida, que ya fue creada por otros, obteniendo los mismos resultados conocidos.

Las enseñanzas forman individuos que van a hacer lo mismo que otros dejarán de hacer. Como un fusible ocupamos el lugar que otro deja. Cambian las tecnologías pero no el método programado de actuar.

La necesidad de una religión es lo que más conflicto nos ha creado, somos fieles aceptando algo bajo un fanatismo temeroso y nos golpeamos el pecho diciendo, “Yo creo en Dios”, pero ni idea tenemos y nos enojamos con alguien que piense diferente.

El hombre necesita saber porque siente que algo tiene que haber, se siente huérfano de espíritu y no logra hacer propio el mensaje de los Maestros.

A la gente le encanta lo desconocido, lo sobrenatural y el ego siempre dice comprender aquello que no comprende con claridad.

Hoy sabemos lo que nos han contado, pero seguimos esclavos de la necesidad material para la supervivencia.

Las enseñanzas de los Maestros está dirigida a conocerse uno mismo, tu espíritu, no a tu estómago, ni a tu bolsillo; el alimento es espiritual; el espíritu es la energía que sana tu hambre, tu carencia, tu enfermedad.

Si observamos un árbol, nosotros le damos utilidad de acuerdo al beneficio que nos aporta: sombra, leña, madera, ornamento y frutos.

Perdemos de vista el equilibrio espiritual del elemento árbol, cuando le buscamos un beneficio a nuestras necesidades materiales.

Queremos ser espirituales para satisfacer nuestras necesidades materiales; pero eso no sucede así, cuando uno es espiritual no hay necesidad.

Imagina una ola sin el océano, o una hoja sin el árbol, ¿puedes?, no puedes, así como la ola existe gracias al océano y la hoja existe gracias al árbol, el espíritu existe gracias al Padre, somos parte porque estamos en su Mente.

El contenido que la mente hoy tiene nos impide reconocer nuestro origen. La niebla impide ver todo lo que se encuentra dentro de ella.

Estamos tan inmersos, tan impregnados, tan involucrados a esta forma de vivir, que nos es difícil experimentar una forma superior de vida. Vivimos llenos de pecado, de culpa, de juicio, de ambición y egoísmo.

Nuestra mente está limitada a lo terrenal, fuera del paraíso; eso nos impide conectarnos a lo infinito, a esa experiencia superior, al Reino.

Nosotros respiramos sin esfuerzo y sin necesidad de pensar en hacerlo; pero podemos respirar a consciencia y hacerlo mucho más benéfico a nuestro equilibrio; nos hacemos testigos de la respiración.

Sucede igual con la mente, ella piensa sin esfuerzo y sin la necesidad de estar atentos; pero podemos pensar con consciencia y hacerlo más benéfico a nuestro crecimiento; nos hacemos testigos del pensamiento.

Respirar y pensar deben, por sobre todas las cosas, estar bajo el ojo observador de nuestra consciencia. La consciencia es el canal inteligente que une la mente al corazón para despertar tu alma.

La consciencia es la facultad que nos hace diferentes a todas las especies; es dirigir la atención con intención y cuanta más atención prestemos en cada uno de nuestros actos, vamos despertando una nueva consciencia de existencia.

El fanatismo, la bulla y los excesos no son compatibles con la grandeza. Si quieres ser un Maestro, debes hablar y actuar como uno.

Un Maestro no necesita que alguien lo defienda, solo quiere que actúes y transmitas su mensaje, que seas su boca.

¿Qué tan útil va resultando tu vida?, para ser un Maestro, con consciencia habla y actúa como uno.

El espíritu es la energía que sana tu hambre, tu carencia, tu enfermedad.

Respirar y pensar con consciencia despiertan tu mente espiritual.

Alfredo Zerbino

Estás sobre el paraíso y no lo ves.

Conócete a ti mismo

Sí, “Conócete a ti mismo”, es literal, no ha sido dicho de manera simple; ésta frase no tiene un dueño; esta es la frase más importante dicha por los grandes Maestros de la historia. 
Dijo Jesús, “El que sea conocedor de todo pero falla en lo tocante a sí mismo, falla en todo”. 
Aquel que no se conoce a sí mismo, no puede reconocer la realidad en la que vive. 
Si yo no me conozco, no me será posible conocer a quién soy semejante. 
Un estado de consciencia permanente en busca del despertar del inconsciente hace que uno se conozca a sí mismo.
Lo que pidas y ores, va a tener su devolución si tú eres conocido.
No tiene sentido que envíes un mensaje a un lugar que desconoces, porque no recibirás algo de alguien que no reconoce de donde viene el pedido.

Si pido, primero debo saber a quién y por qué le pido y cuando sé, es cuando reconozco que la respuesta del pedido siempre estuvo en mí.

Todo lo que pidas en oración, cree que lo tienes y lo tendrás; siempre estuvo ahí; nadie te enviará nada, todo ya lo tienes, tu fe hace que se manifieste.

Cuando uno pide algo es porque siente su debilidad, pero no la hay, lo que existe es un desconocimiento de su fortaleza.
La carencia y la abundancia solo existe en la mente; en la esencia tienes el equilibrio porque no hay necesidad de pensar en ninguna; tan solo debes conocerte a ti mismo para descubrir que tú creas tu realidad.

Si te pregunto: 
_¿Quién es el que sufre la carencia?, dirás _“Yo”. 
_¿Quién es el que observa al que sufre la carencia?, dirás _“Yo soy”. 
Hay dos Yoes, uno es el Yo ego mental de apegos y necesidades, el que sufre y el otro yo, es el Yo consciente que ve y cuando ve, corrige.
Sí, “Conócete a ti mismo”, es literal, no ha sido dicho de manera simple.

Alfredo Zerbino
Estamos sobre el paraíso y no lo vemos.

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