¿Quién eres de verdad?

La enfermedad le da sentido a la salud, la pobreza le da sentido a la riqueza, la duda a la fe, la tristeza a la alegría, el pecador al impecable,… ¿por qué?, porque si dejara de existir una, la otra no se sostiene.

¿Quién la sostiene?

Tu mente con tus pensamientos, tus miedos, y la permanente lucha por no padecer.

Si tú piensas en carencia, le estás dando sentido a la abundancia.

Yo te digo, cualquier cosa que piensas de ti, ese no eres tú. Tú ya existes sin tus pensamientos, y cuando tú te piensas, estás creando una barrera entre tu ego, y tu divinidad.

Tu pensamiento le da sentido a una realidad creada por la mente. Tu vida se limita en tu mente, porque tu mente está limitada a esta vida.

Cuando entiendes que tú no eres tu mente, tus pensamientos, lo que sostienes, comienzas a entender que todo lo que existe en ti está creado de lo que no es, ya que tu mente de uno, hace dos, o tres, o diez, es igual, la mente crea lo que tu sostengas. Crea de una realidad, infinitas irrealidades.  Tú te limitas a que lo que piensas de ti es real, sin darte cuenta que eres tú el que crea esa realidad de acuerdo al sentido que tu mente tiene de la vida. Si cambias eso, vas a cambiar. O sea, si te sientes fuerte te sanas, si te sientes débil te enfermas. Si ganas eres feliz, si pierdes eres infeliz. Si eres lindo te desean, si eres feo te rechazan. Si eres delgado puedes, si eres gordo no puedes. Todo, absolutamente todo está creado de una falsa realidad por tu mente condicionada por no saber realmente quién eres.

Todo lo puedes cambiar cuando eres consciente que no eres tu mente. Y cuando eres consciente que no lo eres, caes en cuenta que tú eres la energía que puede manejar los resultados. Realmente puedes hacer de tu vida lo que deseas. Cuanto más consciencia más libertad. Más libertad de tu mente pensante.

¿Quién eres de verdad?

Eres un ser creado por la divinidad que ha caído en la inconsciencia de una vida llena de necesidades creada por los placeres corporales, y en consecuencia, por los temores que provoca el no tener.

Cuando despierta tu consciencia, tu luz, la energía con la que todo fue creado, el amor, hacen que reconozcas tu origen divino.

¿Cómo despertamos?

Cree que eres sabio/a.

No te generes necesidades.

Acéptate, y no alimentes el mal.

Se consciente de la energía con la que fuiste creado.

Medita a diario y respira.

Se generoso.

Agradece.

Déjate llevar por el placer de existir.

Si es lo que quieres, cree que puedes y seguro que podrás.

El sabio es humilde, él vive en el paraíso porque ha encontrado el Reino, ¿cómo?, con conciencia de su esencia.

Así despertamos.

Si vas a un gimnasio a hacer pesas, tus músculos tomarán forma luego de un buen tiempo. Esto es igual, tiempo, constancia y actitud, pero sin esfuerzo, y sin forzar, solo deja fluir la energía.

Alfredo Zerbino

Estás sobre el paraíso y no lo ves.20160205_062228[1]

 

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