Tu carencia

Porque muchos oren por los pobres, éstos dejarán de serlo, ya que la carencia material es parte inherente al pecado de las sociedades en la convivencia por sus carencias espirituales.

Para aliviar la pobreza, se debe socializar el espíritu y no la economía. Al socializar el espíritu de la población, logramos nivelar hacia arriba el sentimiento solidario espiritual.

El socialismo de igualdad económica nada corrige de forma permanente, por el contrario, marca las diferencias generando resistencia y resentimiento social por el que más tiene. Es imposible llevar un equilibrio material sin comprender la esencia de la humanidad.

El socialismo espiritual, el que Jesús predicaba, lleva de por sí a equilibrar de forma natural el bien común.

El temor es la carencia mental, por eso el que tiene y no teme es abundante, pero si más quiere es porque teme. El que no tiene necesidades, no tiene de qué temer.

El que teme va a generar más, en detrimento del que no tiene, y quitando al que más tiene. El ciclo se repite por el dominio del ego temeroso de perder o no tener que lleva al egoísmo, avaricia y el poder insensible.

Tener es necesario para vivir, pero no puedes vivir deseando tener. La vida se te va y tu mente consumista no te deja ver más allá de tus necesidades. ¿Entiendes?

Por eso, solidario solo puede ser el espíritu donde solo existe la abundancia.

Jesús dijo: Todo lo que pidas en oración, siente que lo tienes, y lo tendrás.

Solo puedes sentir la abundancia con tu Ser y no con tu mente.

Quita necesidades a tu vida, comparte con el que no tiene, y serás abundante.

Debes dar, y agradece cuando recibas.

El que da ya está recibiendo la bendición de haberlo hecho.

El que recibe y agradece, tendrá más para agradecer.

Alfredo Zerbino

Estamos sobre el paraíso y no lo vemos.3

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