Se el cambio que deseas ver en ti.

El pensamiento crea tu realidad.
Todo lo que ocurre a tu alrededor está sostenido por ti.
Si le quitas tu atención, desaparece.
Nada ocurre fuera de ti; todo ocurre a través de ti; tu mente acepta  eso.
El mundo que ves, es el mundo que tú eres.
Tú no existes por eso que ves, lo que ves existe por ti.
Tú eres la existencia; eres la causa de todo eso que te sucede.

Un hecho exterior no puede ser la causa de otro hecho exterior. Es tu aprobación mental lo que ocasiona el efecto.

Todo lo existente en el plano físico no es más que la manifestación de tus pensamientos; de ahí resulta por qué es poco importante acumular bienes materiales, cuando comienzas a entender que eres el creador de tus necesidades.

El libre albedrío surge de donde dirijas tu atención.
Aquello en lo que pones tu atención, será lo que gobierne tu vida.
Si no te fijas en ninguna cosa entonces nada sucederá.
Si tu atención está en el mundo exterior, vas tener necesidades, y por ende generarás tus carencias: ansiedad, temor, dolor y apegos.
Si diriges la atención hacia tu interior, comprendes que el que crea eres tú, es la consciencia de tu existencia la que despierta y tu cuerpo se llena de luz.

Dijo Jesús: -Nadie puede servir a dos señores; pues, o bien aborreciendo al uno amará al otro, o bien adhiriéndose al uno menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas. (Mateo VI, 25-34)
No tienes que ser creyente para comprender los mensajes de Jesús.

En general, los materialistas son felices porque viven según sus conocimientos y se conforman con lo que comprenden; necesitan estímulos externos para que sus vidas tengan sentido.
Pero no podrán apoyarse a un principio ahora y luego a otro. El crecimiento espiritual no es espontáneo, lleva todo un proceso de maduración. “No podéis servir a las riquezas ahora y luego a tu esencia.” El espíritu ya es rico, lo demás llega por añadidura.

Sabemos que somos por esencia espirituales, ya que fuimos creados a la imagen y semejanza del Padre. Disfruta tu vida a través de la felicidad que generas con tu espíritu, y no a través de la felicidad que te ocasionan tus pertenencias.

No hay que ser religioso para comprender que todo lo que nos ocurre está sostenido por uno. Tampoco hay que ser sabio para comprender, por qué la vida deja de tener sentido si pierde sus bienes el que por ellos vive.

Si pones toda tu atención a lo exterior, pierdes la oportunidad de saber qué eres. Eres consciencia, eres energía, eres la causa de la inspiración de tu creación. Eso eres, consciencia de ser.

Se el cambio que deseas ver en ti.

Alfredo Zerbino

Estas fiestas, regala eso que hace feliz a los niños, pero también regala el valor de la paz y el amor con la palabra y el ejemplo.

Estás sobre el paraíso y no lo ves.img_1253

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