Pedir más

Yo le pedí a Dios riquezas.

Dios me dice. _ ¿Tienes tú algo para darme a cambio?

Le respondo. _ Lo que tú quieras.

_ Bien, te doy cien monedas de oro, por tus manos.

Entonces pienso, ¿qué hago con cien monedas de oro sin mis manos? _ Otra cosa por favor.

Me dice. _ Te ofrezco mil monedas de oro por tus ojos.

_ Nada podría hacer sin mis ojos. Otra cosa por favor.

Entonces me ofrece diez mil monedas de oro por mis piernas.

_ Sin mis piernas ¿qué haría?, no podría ir a ningún lado.

Me pregunta. _ ¿Para qué quieres más riquezas, acaso no eres consciente de lo que tienes?

_ Es verdad, -digo- pero de que me sirve ésta riqueza si me está pesando cargarla.

_ Entrégamela entonces y serás libre de tu carga.

_ Sería abandonar mi destino.

_ ¿Tienes uno?

_ Sí, tú me lo has dado.

_ ¿Cuál es ese destino que te he dado?

_ Encontrar el Reino.

_ Qué bueno que lo recuerdes. “Busca el Reino y todo te será dado”.

_ Entonces Dios, ¿hay algo que yo pueda darte, que no sea mi cuerpo, para encontrar el Reino?

_ Sí. -responde- Sí, hay algo. Aprende a amar lo que ya te he dado y entonces tendrás el Reino.

Alfredo Zerbino

El Reino está en tu interior, cuando lo encuentres estarás en el paraíso.13619885_1184449231604490_1655407026069154735_n

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