¿Ya no te aman?

¿Ya no te aman? ¿Qué vas a hacer entonces?
¿Esperabas algo distinto?
¿Tú mereces ser amado?
¿Qué estás dando tú para merecer?
¿Por qué dejamos de amar?
¿Amamos de verdad?
¿Amamos, o necesitamos ser amados?
¿Tú, te amas?
¿Por qué te duele cuando no te aman?
¿Por qué te duele cuando dejas de amar?
¿Solo en una relación amamos?
¿Podemos amar sin tener una relación?
¿Hay un, por qué te amo?, o ¿amas sin saber por qué?
¿Qué es más importante?: ¿te amo por qué…? o ¿no sé por qué te amo?
¿Cómo explicar, por qué dejamos de amar, cuando no sabemos por qué amamos?

¿Ya no te aman? ¿Qué vas a hacer entonces?
El amor no se puede definir cuándo utilizamos la “Razón” para comprender, ya que es ahí cuando entra en juego las necesidades.
La razón transforma al amor en una necesidad a ser satisfecha.
Si las necesidades están satisfechas, creemos vivir en el amor.
¿Cuántas veces creíste vivir en el amor y todo terminó?

¿Te pueden enseñar a amar?
Claro que no, amar no se enseña, pero te puede contagiar el que te ama cuando él/ella se ama a sí mismo; ya que nadie se ama a sí mismo por necesidad.
Si tú no te amas, ¿por qué crees merecer ser amado?
Qué difícil es aceptar que te dejen de amar cuando tú no te amas.
Sin embargo cuando te amas, aceptas y comprendes, porque eres libre de necesidades.

Cuando “Razonamos” que el amor fue para satisfacer necesidades, podemos comprender que ya no nos necesitan.

¿Ya no te aman? ¿Qué vas a hacer entonces?
Si te amas, no vas a tener necesidades, y amarás de verdad.
Quita necesidades a tu vida, entonces sabrás amarte.
Si eres un esclavo de tus necesidades, no te amas.

Muchos están juntos porque se “necesitan” y no porque se aman.

El mundo nos ha enseñado a satisfacer necesidades y la propuesta es enorme y variada. Aprendimos a seleccionarnos a través de la apariencia, de la oferta, de las posibilidades, de las posesiones, de los vínculos, de la imagen, seducción, vanidad y cultura. Si no lo logras, tu autoestima cae, entonces la fascinación desaparece.

Hoy somos fusibles que se queman permanentemente y simplemente somos fácilmente intercambiables.

Es el amor que hemos aprendido, el que conocemos.

Los valores aprendidos seguirán siendo esos; seducción, posesión y satisfacción con las formas y ofertas que cautivan la mente; y el temor a perder o no tener.

¿Ya no te aman? ¿Qué vas a hacer entonces?

Para apreciar lo que hay por fuera, primero debes saber que tienes dentro.
Aprende a amarte. De nadie necesitas, solo estas tú para hacerlo.

Dijo Jesús: «Ama a tu hermano como a tu alma; cuídalo como la pupila de tu ojo».

Alfredo Zerbino

Estamos sobre el paraíso y no lo vemos.e841f234004d9f9024ad1ab07e56e5e5

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