Solo cinco por ciento.

No castigues, no juzgues y no culpes, ni a ti, ni al otro, porque al no hacerlo, encontrarás la forma de salir de la ira, el odio y el juicio aceptando y comprendiendo qué es eso.

Son reacciones que utilizamos sin ser conscientes del daño que hacemos y nos hacemos. Siempre que emitimos un juicio, castigamos y culpamos, estamos creando una barrera en comprender por qué no hay que hacerlo.

La sensación de libertad, cuando uno deja de emitir juicios, castigar y culpar a uno mismo o al otro, no se puede enseñar, uno debe vivirlo. Y toda esta carencia resulta porque estamos a la defensiva, con principios y creencias adquiridas desde la infancia bajo el concepto de fortalecer el ego para defenderse en la vida, competir.

Esa es la personalidad y el carácter que uno se forja, fortalecer el ego e imponer a otros valores graduados por uno.

La competencia y el triunfo están por encima del respeto y la empatía.

Entonces vemos los resultados más graves de las enseñanzas, ya que los estudios indican que de cada cien jóvenes que creen que a los sesenta años su vida va a estar realizada, solo lo logran cinco.

Es la educación donde se prioriza el fortalecimiento y estímulo del ego,  donde el conocimiento, la habilidad, la personalidad y el carácter son prioritarias para la lucha en la que van a participar, teniendo como resultado que el noventa y cinco por ciento se darán contra una pared, y solo lo lograrán los que han comprendido su razón de existir, los humildes, los mansos, los solitarios y los elegidos, solo cinco por ciento. Sorprendente, ¿no? Todos esperábamos que ese pequeño porcentaje fueran los más fuertes y los más preparados, los que más tienen, y no es así, el éxito no es una meta, es un camino.

Grandes personalidades al final de sus días se han dado cuenta cual era el regalo de la vida frente a lo superficial de sus creaciones.

“La mente intuitiva (contemplativa) es un regalo sagrado y la mente racional es un fiel sirviente. Hemos creado una sociedad que rinde honores al sirviente y ha olvidado al regalo”. Albert Einstein

Dijo Jesús: “Quién sea conocedor de todo, pero falle en lo tocante a sí mismo, falla en todo”.
Solo cinco por ciento lo logran.

Alfredo Zerbino

Estamos sobre el paraíso y esto no nos permite verlo.fractal_intro

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