Si quieres ser abundante, primero pregúntate:

¿Qué le he dado yo a la vida como para pedirle algo?
Si lo quieres todo, primero lo darás todo.
El abundante da, el escaso siempre necesita.
Es escaso el que juzga, critica, compara, duda, teme, mendiga, se impacienta, es ingrato, se justifica, no se responsabiliza, es avaro y nada le es suficiente.
Es abundante el que asume, el que ama, el que da.

Debes vaciar tu escasez para comenzar a vivir la abundancia; es un estado mental y no material.

Si lo quieres todo, primero lo darás todo.

Dijo Jesús: “Lo que pidas en oración, siente que lo tienes y lo tendrás”.

Siente que lo tienes, ¡Pero siente! y lo tendrás. Porque todo ya lo tenemos, solo debemos sentirlo.

Si pides salud, siente que la tienes; si pides felicidad, siente que la tienes; si pides amor, siente que lo tienes; si pides luz, siente que la tienes. Solo sentir con la fe de tenerlo, porque todo está en ti.

En ese estado de gozo el Reino se manifiesta en tu interior y todo llegará por añadidura.

El amor será la magneto que atraerá tu éxito.

¿Qué le he dado yo a la vida como para pedirle algo?

Alfredo Zerbino

Estás sobre el paraíso y no lo puedes ver12662574_1086081141441300_6508230810946788576_n

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