La historia se repite

El universo vibra, todo está en continuo movimiento, toda la creación se  forma y transforma de acuerdo a esa vibración.

“Nada Brahma” es como se denomina, todo vibra, es la sinfonía del universo.

En el principio fue la palabra, el verbo o el logos; en el principio fue la vibración consciente que generó una frecuencia de luz inteligente.

La vibración divina es la luz de la creación, es consciencia, es la frecuencia del amor. Cuando uno alcanza esa frecuencia, se ilumina.

Permanentemente estamos vibrando en pensamientos, sentimientos y emociones; todas distintas, bajas y altas de acuerdo al momento; en esa atmósfera nos movemos. Cuanto más vibramos, mayor será nuestra sintonía con el universo.

Cuando sentimos que una historia se repite, es porque en esa frecuencia vibramos, la llevamos con nosotros y así se manifiesta. Nos liberamos de esa historia vibrando más alto, al observarla, aceptarla y resolverla.

El Karma es una vibra que venimos arrastrando sin tener consciencia. Eso que te pasa y no deseas, es tuyo, nadie te lo ha enviado, debes aceptar y resolver como el observador consciente que eres para que no se repita. No esperes cambios externos a ti, tú debes ser el cambio.

Dos preguntas te hago cuando estás mal: 1-¿Quién es el que sufre la carencia?, dirás -“Yo”; 2-¿Quién es el que está observando al que sufre la carencia?, dirás -“Yo soy”. Observa que hay dos Yoes; uno es tu Yo ego mental de apegos y necesidades, el que sufre; y el otro es tu Yo Consciente que observa tu estado, sin apegos, sin necesidades y cuando ve, corrige.

La humanidad  está inmersa en situaciones  desagradables que la llevan a vivir en un permanente conflicto, ya sea, territorial, religioso, económicos y prejuicios raciales, de clases sociales, culturales y sexuales. La historia parece repetirse, pero no es así, son vibraciones de pensamientos colectivos que siguen sin sanar, cambia el escenario pero no el suceso.

Jesús dijo: “El que encuentra el mundo  da con un cadáver, el que reconoce el cadáver se libera de ese mundo”. El cadáver es la historia humana de pensamientos y actos desagradables; el pecado. Liberarse es ser consciente de esa decadencia; ser impecable.  Ese es tu “Yo consciente” que observa al “Yo ego”. La consciencia es la inteligencia que conecta la mente y el alma.

Conócete a ti mismo y sé el cambio…

Alfredo Zerbino
Estamos sobre el paraíso y no lo vemos.11074311_880608105333010_7578829970908404224_o

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