Libre de…

Tu deuda

Jesús dijo: “No mintáis ni hagáis lo que aborrecéis, pues ante el cielo todo está patente, ya que nada hay oculto que no termine por quedar manifiesto y nada escondido que pueda mantenerse sin ser revelado”.
Recuerda o intenta recordar de manera coherente, honesta y consciente, sin temor, sin vergüenza y sin ocultar y/o quitar importancia a algo aparentemente sutil,… recuerda aquello que te molesta; recuerda lo que has hecho a puerta cerrada creyendo que nadie te ve para que te juzgue; recuerda ese odio y dolor guardado; el rencor y el resentimiento;  la mentira y el engaño; el abuso, la agresión y la ira; recuerda todo eso, ¿tú que crees? Es eso que está en ti lo que no te deja lograr tu felicidad y tus metas; es lo que te hace vivir situaciones de desgracia. Si no lo crees, has la prueba y verás; analiza tus resultados de hoy; de estudios, trabajo, pareja, hijos, proyectos, salud, crecimiento espiritual, autoestima,…, etc., cómo te ha ido.
No le quites importancia a eso que no te parece tan grave.
Jesús nunca dijo: “Con un poquito que hagas alcanza”. Porque cuando tú pidas en oración, vas a recibir cuando te liberes del peso, mientras no sea así, mientras no haya arrepentimiento o perdón, nada obtendremos.
Toda nuestra vida está llena de señales, pero estamos distraídos, no intuimos los resultados al no ser conscientes de la causa y el efecto; sufrimos el efecto, pero no reconocemos ser los responsables de la causa.
Sin resolver, damos vuelta la hoja, guardamos la ira y el dolor y actuamos con el engaño y la mentira. Cuando actuamos así, no comprendemos que el mayor daño nos lo hacemos a nosotros mismos.
Todo eso queda registrado, todas esas pequeñas y grandes cosas que guardamos, es lo que nos impide ser feliz, tener éxito y un crecimiento como seres humanos.
Las cosas buenas suceden a diario cuando estamos en paz; pero cuando no suceden, pensamos que es porque no estamos preparados, porque tenemos mala suerte, porque no es nuestro momento, porque somos inferiores a otros, o porque somos los pobrecitos de los que el Señor se olvidó. Nada de eso es así, nadie nos manda nada, cada uno es la causa responsable de todo lo que le sucede.
Tenemos toda la libertad para actuar, y es esa libertad la responsable de estar bien o estar mal.
Hay quienes no pueden con su condición de guardar rencor y hacer daño; pero están los que luchan por liberarse de toda situación de conflicto, esos son los que tienen la oportunidad de tener luz, tan solo no deben darse por vencidos porque la recompensa es infinita.
Todo lo bueno que das desde el corazón vuelve con una ganancia; pero si das pensando en un beneficio, nada recibes y además pierdes todo porque es un sentimiento falso, un auto engaño.
Jesús dijo: “Aquel que tiene recibirá más, y el que nada tiene, nada recibirá y se le quitará aún lo poco que tiene”.
Desde el buen corazón recibirás, y desde el mal corazón te castigarás.
Por eso recuerda que: nada hay oculto que no termine por quedar manifiesto y nada escondido que pueda mantenerse sin ser revelado. Se honesto contigo mismo y siente que solo con el perdón de corazón podrás encontrar paz.
Hipócrates dijo: “Cuando alguien desea la salud, es preciso preguntarle primero si está dispuesto a suprimir la causa de su enfermedad”.
Yo digo: Cuando alguien desea ser libre, es preciso preguntarle primero si está dispuesto a suprimir la causa que se lo está privando.
Tu deuda.
Alfredo Zerbino
Estamos sobre el paraíso y no lo vemos.
Le dijeron sus discípulos: “¿Cuándo va a llegar el Reino?”
Dijo Jesús:”…el Reino del Padre está extendido sobre la tierra y los hombres no lo ven”45a7bdcb3f5056386a0157339773b7ef
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