Ya te han dado la vida, pero estás dormido.

Dios ya nos dio la vida, una oportunidad más, y el camino a seguir los Maestros ya nos lo han indicado; pero el ser humano tiene pereza de pensar, porque en realidad ni siquiera sabe qué lo trajo aquí y en lo profundo duda de todo.
Le han mentido tanto que ya no cree en nada.
Pero tú deseas comprender las señales y buscas algo que te guíe.
Para  comprender hay que liberarse de los filtros de dudas generados por el vértigo de vida en el que se vive y todas las mentiras que desacreditan el ser divino que eres.
Todos los días vamos apurados a cumplir con nuestras rutinas, y dentro de ellas la más importante que nos condena: hacer dinero para comprar el paraíso propio: casa nueva, auto, viajes, vacaciones, vestimenta nueva, tecnología, festejos, actividades, etc.; Y más dinero para pagar lo que no nos gusta: estudios, impuestos, abogados, enfermedades y gastos fijos.
Vivimos distraídos resolviendo problemas y buscando satisfacer el cuerpo. El milagro sucede a nuestro alrededor, pero queremos crear uno propio que nos despegue del común de la gente en la competencia por el poder.
Estamos tan apegados al cuerpo que tememos a la muerte, lo queremos conservar y todo el tiempo estamos trabajando para él y el de nuestros queridos. No nos interesa qué hay después…, hasta que el momento llega. Luchamos por vivir más y finalmente nos entregamos vacíos.
¿Es así la vida, o estamos equivocados?, ¿es correcto lo que hacemos?, ¿los Maestros nos señalan utopías?, ¿crees que ser buena persona te pone en desventaja?, ¿qué es la consciencia?, ¿es la consciencia la mente, o la mente solo son los registros del cerebro?
La consciencia es la que ordena la mente y la mantiene despierta, es la que observa, es tu presencia en el presente, aquí y ahora. Nadie que es consciente está distraído; solo la mente puede estar en la luna.
Estar despierto solo tú lo vas a resolver, nadie lo hará por ti, y no todos están interesados en intentarlo; porque así como hay gente buena, también hay gente perversa.
Utopía es pensar en un cambio radical benéfico en el comportamiento humano en este mundo; utopía es pensar en una solución definitiva a la contaminación en este mundo; utopía es pensar en un remedio que cure todas las enfermedades en este mundo; utopía es pretender una sociedad perfecta, anulando la libertad y los derechos de las personas en este mundo. Nada de eso sucederá nunca en este mundo.
Pero la utopía es lo que nos hace creer y avanzar.
El mensaje de los Maestros es utópico, una ilusión, una fantasía para la mente de este mundo, pero no lo es para llegar al mundo que ellos señalan. Ser buena persona, leal e íntegro, no es una desventaja, es el camino señalado para los que ven, y es utópico para los que no ven.
El ser utópico no necesita comprar nada, solo es leal consigo mismo.
Cuatro pasos para comenzar a sentir el beneficio de ser libre.
-Lo primero es Perdonarte y Perdonar para eliminar el dolor, la culpa, el odio y otras cosas oscuras. Un perdón sincero en ti y para ti, así luego solo quedará un vacío que será llenado por la pureza.
-Lo segundo es hablar con la Verdad siempre, para sanar engaños, culpas y asuntos negativos; salir del ruido mental del mundo que es malo, muy malo. La verdad deja un lugar vacío en ti que será llenado por la pureza.
-Lo tercero es tener Paz consciente y nunca dar vueltas con pensamientos de ira y dolor. Ese espacio vacío será llenado en ti por la pureza.
-El cuarto y último es saber Dar, aunque creas que tienes poco. Alcanza con un beso, un abrazo, una palabra amable, un vaso de agua, una sonrisa, un “Gracias”,… eso es suficiente para llenar con la pureza el espacio vacío.
No es difícil, no es utópico, solo hay que comenzar con consciencia constante y no estar mentalmente distraído todo el día tratando de comprar algo que nunca te pertenecerá.
Cuando logras esa paz interior, conocerte a ti mismo, tendrás una vida mejor, no dudes, no tengas miedo de perder lo que crees tener; lo que realmente tienes no se ve, se siente por dentro; todo es consciencia.
Ya te han dicho que hacer y siempre la has sabido, pero parece difícil ¿verdad?; tienes muchos problemas al vivir como te han dicho que hay que vivir, estás lleno de “obligaciones y compromisos con tu ego”, estás distraído y dudas de lo invisible.
Dijo Jesús: “Venid a mí, pues mi yugo es adecuado y mi dominio suave, y encontraréis reposo para vosotros mismos”. Eso es utópico para el que no avanza.
Ya te han dado la vida, pero estás dormido.
Vienes dormido al mundo, pero no debes irte dormido.
Despierta con consciencia.
Alfredo Zerbino
Estamos sobre el paraíso y no lo vemos.13775468_1193337340715679_7166914582135640434_n
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