Vida fuera de la tierra.

La vida extraterrestre no es un misterio, pero de qué me sirve intentar comprenderlo cuando  aún no sé de mí. Podría decir que un ángel es un extraterrestre que visita nuestro plano con frecuencia. Que su energía no sea visible,  no lo hace diferente. ¿Cambia en algo eso?, nada, seguirá siendo lo que es; existen seres visibles y no visibles que están entre nosotros y es su evolución lo que los hace diferentes. Pero como poco o nada sabemos de nosotros, no comprendemos que esa energía de seres evolucionados nos están observando. Comprender esto a mí me ha hecho diferente, porque sentí que algo despertaba en mi interior. Digo esto con conocimiento de una presencia manifiesta, que con el tiempo lo comparto.
No necesariamente todos necesitan de una nave para desplazarse, unos sí, y otros simplemente fluyen y su nave es el éter mismo. A esa energía que fluye en el éter, es la que nos debe interesar más, porque es de ahí de dónde venimos y es ahí a dónde vamos. El espíritu, que no podemos ver, oír y tocar, es la energía que la mente no acepta, no la reconoce porque la mente es una creación terrenal, necesita de la consciencia para ese fin. Sin consciencia la mente está limitada a esta vida.
Los científicos buscan otros planetas como el nuestro donde sea posible la existencia; no lo encontrarán mientras no sepan que buscan realmente, porque no es el cuerpo el que debe subsistir; debemos evolucionar, no la materia, sino el espíritu. El Universo es el hogar del espíritu, y la Tierra el hogar del cuerpo. De qué nos vale preservar el cuerpo cuando nada sabemos del espíritu que habitamos.
Cuál será nuestro destino ya fue revelado, como lo fue el destino de grandes civilizaciones ya extinguidas, antes y después de Jesús; ese destino nuestro no será mudar el cuerpo a otro hogar sin antes haber evolucionado espiritualmente. La ciencia es muy buena cuando va acompañada de la elocuencia de lo espiritual. La ciencia sola es soberbia, arrogancia, ego de una mente que se cree todopoderosa.
Le preguntan sus discípulos: “¿Cuándo va a llegar el Reino?”
Dijo Jesús: “No vendrá con expectación. No dirán: ¡Helo aquí! o ¡Helo allá!, sino que el reino del padre está extendido sobre la tierra y los hombres no lo ven”.
Hay muchas cosa que hoy no vemos por estar tan apegados al cuerpo.
La Madre es la tierra, y el Padre está en todos lados a dónde vamos.
Dijo Jesús: “El que busca no debe dejar de buscar hasta tanto que encuentre. Y cuando encuentre se estremecerá, y tras su estremecimiento se llenará de admiración y reinará sobre el universo”.
Que así sea.
Alfredo Zerbino
Estamos sobre el paraíso y no lo vemos.0244edfc39720f986aa05ab86f18ddc5
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