Confianza en ti para sanar.

9a388f9774c33b67ab09943c6625c777-1Cuando tu médico te diagnostica una enfermedad le crees, ¿verdad?, y haces lo que él dice para sanarte porque confías en su conocimiento, ¿cierto?, confías en su preparación.
Nosotros vivimos situaciones y momentos malos donde nuestras defensas caen, nos enfermamos y ponemos nuestra salud en manos del médico. Sentimos temor y la confianza en la medicina se hace incuestionable.
Mucho se ha progresado para el control de epidemias causadas por gérmenes, sin embargo las dolencias causadas por nuestra psiquis, ha transformado a la humanidad en enfermos crónicos, ¿por qué?, porque está aceptado que es normal enfermarse, ir al médico y que nos mediquen sin un análisis muy profundo de la causa.
Pareciera que estar sano es una condición de unos pocos, y son vistos como personas con una fortaleza privilegiada.
No es así, atrás de esa fortaleza hay una conducta, un comportamiento y una consciencia de una condición divina; somos la causa de nuestros males, y la fortaleza está en llevar una mente limpia, libre de toda historia de dolor y temor.
Tenemos amnesia de nuestro origen divino, y hemos adquirido la capacidad de ser la causa de nuestros males sin consciencia de ello.
Seremos incapaces de recetarnos la cura, cuando no reconocemos ser la causa.
No comprendemos por qué padecemos, o sabemos, pero no le dedicamos el tiempo necesario para evitarlo. Somos, y no somos conscientes, que estar emocionalmente deprimidos un tiempo, o haciendo las cosas mal, concluye en una enfermedad; desafiamos al Universo viviendo situaciones tóxicas, sabiendo en el fondo que recibiremos lo que damos.
Todo radica en el cuidado personal, en la confianza, la oración, la meditación, en la consciencia de que venimos a aprender, y no a estancarnos en la dolencia que genera la culpa, el temor, el resentimiento y el victimismo.
Cuando hay confianza porque logramos resultados benéficos, estamos cerca del calor del fuego; nos transformamos en médicos del espíritu que armoniza la energía del cuerpo.
Nadie nos siembra una carencia, somos nosotros los que la generamos y nosotros mismos debemos remediarla antes de que se instale el mal.
Cuando uno inicia el camino de la comprensión y comienza a hablar en su casa, será mirado de reojo como un ser que divaga y no es aceptado; para eso lo mejor es el silencio y de a poco expresarse. “Ningún profeta es aceptado en su aldea; ningún médico cura a aquellos que le conocen”. Cuando leo esto, entiendo que Jesús no vino a hablar con los que se sentían sanos, sino con aquellos que estaban extraviados, enfermos. Por eso debemos hablar con sus palabras y andar como lo hizo él, para lograr sanar la mente, el cuerpo y el alma.
¿Por qué se instala una energía negativa?, porque permitimos y aceptamos lo malo como consecuencias reales dentro nuestro. Permitimos que un pensamiento lo acepte; un pensamiento aceptado es la mala semilla que un día germina.
Cuando tienes consciencia que tú eres el que convierte en realidad por dentro lo que ves por fuera, comienzas a seleccionar qué permitir.
Sé tu propio médico, confía en ti, tú tienes el poder de prevenir tan solo cambiando eso que permites. El que piensa de forma correcta, avanza y obtiene resultados correctos. ¿Cómo se hace? Habla y actúa como tu Maestro.
Confía en ti para no enfermar.
Confianza en ti para sanar.
Estamos sobre el paraíso y no lo vemos.
Alfredo Zerbino

3 Comments on “Confianza en ti para sanar.”

  1. Exelente voy a seguir aplicando mi sanacion a mi mente!!
    Gracias,gracias ,gracias

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