¿Verdad que no?

e4c5136eeb08c0aeaaafd2d84258eda8La tecnología y la ciencia han evolucionado en los últimos cien años de una forma vertiginosa, como nunca en la historia de la humanidad. Ahora, ¿esa evolución ha logrado una humanidad más feliz?, ¿el ser humano es más alegre con todas estas comodidades? Nada de eso ha sucedido, la humanidad sigue viviendo en un aire deprimido buscando estímulos de felicidad en las ofertas, busca comprar esa alegría en las tecnologías. No solo el ser humano no es más feliz, sino que el costo de la vida del planeta en todas sus especies ha sido desbastador. Hemos hecho un basurero de la naturaleza tanto física como emocional.
Cuando niños éramos felices todo el día y de vez en cuando algo nos ponía tristes. Ahora de adultos somos infelices todo el día y buscamos algo que nos haga feliz. Hemos perdido la capacidad de generar nuestra felicidad interior para pasar a comprarla.
Vivimos con el temor a que nos sucedan cosas como enfermar, no tener, ser asaltados, perder eso que tanto queremos, que los alimentos escaseen, que nos dejen, el abandono, la carencia y la inmundicia; le tememos a todo lo que guardamos en la mente y caminamos a tientas para no tropezar con un asunto. Vivimos evitando eso, e intentamos encontrar un poco de alegría y felicidad, un poco de paz y tranquilidad.
Por falta de práctica hemos olvidado la capacidad para ser felices, y por falta de sentido común, no reconocemos que lo que sucede fuera nuestro no podemos cambiarlo. Debemos tener la sabiduría de comprender que los cambios que sí podemos hacer son internos, es ahí donde se elabora el pensamiento consciente que nos trae emociones de felicidad y alegría. Lo de afuera es como es, y uno mismo es el que no debe permitir que nos afecte.
Cuando luchamos contra algo, es porque tenemos ese conflicto dentro nuestro; afuera está el estímulo, dentro está el conflicto. Primero debemos suavizar esa reacción interior, desmenuzarla, darle su justo valor como lo que es; solo es un estímulo que impacta en el temor guardado. Apliquemos el antídoto siendo conscientes y no permitamos que la mente inconsciente se ocupe.
Debemos generar nuestro espacio donde no hayan energías de temor, ansiedad, anhelo y deseo incontrolado, para lograr así una vida más amigable con nuestra naturaleza de origen divino y con la madre tierra.
¿Somos más felices con todo el avance tecnológico?, ¿verdad que no? Comienza por arreglar tu casa interior, luego sigue por la de tus queridos; en paz, sin conflictos, ya que esa energía, está comprobado, solo destruye y nada repara.
Eres tu propio adversario, cambia eso.
Gracias.
Estamos sobre el paraíso y no lo podemos  ver.
Alfredo Zerbino
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