_ La energía que hemos utilizado, impregnando la sustancia del pasado, no ha dejado de existir__

¿Vivimos una simulación?

Sucede que con cada segundo que pasa ya no somos los mismos, somos una energía transformada, sutil transformación para nuestro ritmo, pero en la suma temporal es visible.

Lo que hoy observamos, es lo que nuestros sentidos pueden reconocer de acuerdo con nuestra densa energía; vemos, oímos y tocamos sustancias con una densidad acorde a la nuestra; por lo que, estamos viviendo en el límite de una simulación que evoluciona hacia lo desconocido con nuestra transformación.

La energía que hemos utilizado, impregnando la sustancia del pasado, no ha dejado de existir, quedará como un registro, pero nosotros continuamos transformando la misma energía en una nueva más evolucionada; cada uno en su frecuencia y vibración, comienza a interpretar la existencia como una simulación a la que le vamos dando sentido a medida que salimos de la densidad vivida ayer y hoy. Parte de la humanidad está llegando a un momento evolutivo donde nos encontraremos viviendo dentro de una frecuencia totalmente distinta, para la cual desayunar y lavarse los dientes será de un pasado que fue necesario para aquel entonces, pero no para la que estemos experimentando en ese momento futuro donde podremos comprender la simulación de la que hoy se habla, difícil de experimentar y comprender con nuestra energía de hoy.

Todo es una continuidad de cambio permanente, y cuanto más evolucionamos, más fácil se hace el entendimiento de lo que hoy no podemos percibir.  En nuestro ADN, y en el todo cerebral, ya existen esos registros que comienzan a despertar para transitar hacia esa nueva existencia humana.

Pensamos que nuestro planeta puede ser una esfera, como lo hemos aceptado porque así nos lo han dicho, o puede ser plano, porque así es como lo sentimos y apreciamos parados sobre él, pero de verdad, no es de ninguna forma, solo que lo concebimos de acuerdo con lo que nos han dicho; y en la medida que evolucionamos con él, otra forma va a adquirir, pueden ser infinitas, nosotros damos la forma de acuerdo con como percibimos en ese momento. Nuestra visión no es absoluta, simplemente es parcial de acuerdo con el desarrollo físico-mental que hoy tenemos.

Las fotos tienen las formas que nosotros esperamos que tengan, la máquina recibe frecuencias y un mecanismo la resuelve en la pantalla; nosotros vemos las imágenes esperadas, no otras, la mente transforma esas frecuencias registradas en la pantalla, como en un espejo, en un modelo aceptado. A las frecuencias de formas desconocidas no las vemos porque la mente no tiene registros.

Con esta mente solo podemos cuestionarnos y dudar de los paradigmas, porque nos es imposible comprender algo superior a nuestro intelecto; pero sin duda que somos muchos los que sentimos en lo profundo que vivimos en un programa donde creamos la ilusión como una realidad que fue implantada y aceptada por la mente. No podemos manejar a nuestro antojo la energía en la que nos encontramos porque no estamos preparados, pero se hace cada vez más evidente una posibilidad que va despertando para de a poco ir comprendiendo cómo hacerlo.

Cuando nos repetimos mentalmente una posibilidad, finalmente la terminamos realizando por la aceptación mental; eso es lo que ha sucedido y sucede, vivimos una simulación y la podemos transformar en una realidad más elevada con la aceptación.

Le preguntan los discípulos: _ ¿Cuál va a ser nuestro fin?

El Maestro responde: _ ¿Es que habéis descubierto ya el principio para que preguntéis por el fin? Sabed que donde está el principio, allí estará también el fin. Dichoso aquel que se encuentra en el principio: él conocerá el fin y no gustará la muerte. – Evangelio de Tomás. Ya estamos sobre el principio de la nueva era de la humanidad, la verán aquellos que están despertado; entonces reconocerán el fin de esta vida y no morirán.

Dijo el Maestro: _Reconoce lo que tienes ante tu vista y se te manifestará lo que te está oculto, pues nada hay escondido que no llegue a ser manifiesto. – Lo que tienes ante tu vista es ilusión, lo que realmente tienes está dentro de ti. Todo tiene espíritu.

Dijo: _ Cuando veáis al que no nació de mujer, postraos sobre vuestro rostro y adoradle. Él es vuestro padre. –Lo veremos cuando los ojos del alma se abran en vida, y no después de la muerte. Él está dentro y fuera nuestro.

Dijo Jesús: _ Yo os daré lo que ningún ojo ha visto y ningún oído ha escuchado y ninguna mano ha tocado y en ningún corazón humano ha penetrado. – El Espíritu Santo.

Dijo Jesús: _ El que busca no debe dejar de buscar hasta tanto que encuentre. Y cuando encuentre se estremecerá, y tras su estremecimiento se llenará de admiración y reinará sobre el universo. – Busquen ahora, y no por fuera, tú eres a quién estás buscando.

Estamos sobre le paraíso y no lo vemos.

Alfredo Zerbino

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